Tras las fiestas navideñas y el inicio del nuevo año, es hora de volver al trabajo. Y como Steven Erikson es uno de esos autores a los que les gusta tenernos informado de como avanza en su escritura nos trae una nueva muestra de The God is not Willing. Esta novela será el inicio de su trilogía secuela de Malaz, el Libro de los Caídos, y por el ritmo al que avanza el autor canadiense parece que incluso podría salir publicado a finales de este 2020.
En el post de facebook Erikson donde lo ha colgado Erikson indica que "Las vacaciones frenaron algo las cosas ...". A continuación os dejo la traducción de este nuevo fragmento.
Capítulo 17
El culto a Coltaine, el Dios de Alas Negras, surgió por primera vez en Siete Ciudades. En media docena de años se había convertido en la religión dominante en ese continente. Rápidamente entró en un período de cisma, surgieron numerosas subsectas, muchas de ellas secretas, y decididamente gnósticas.
Templos de la Pluma Negra aparecieron en cada asentamiento importante. El sitio de la Caída se convirtió en un lugar de peregrinación. Los símbolos icónicos proliferaron, algunos con un significado oscuro. La pluma negra era, por supuesto, común e inequívoca, al igual que la figura en forma de X, a menudo forjada en plata u oro. Los colgantes y broches dorados de mariposa de oro rojo son menos claros, lo mismo que la práctica de los templos de albergar perros ganaderos wickanos.
Curiosamente, los creyentes no provenían de los guerreros o del rango militar. La mayoría de ellos estaban entre los más pobres de la población imperial. Los endeudados, los ignorantes, los tullidos y los enfermos.
Durante un tiempo (un período espeluznante) ciertos subsectas se dedicaron al secuestro de soldados para ser sacrificados en medio de un círculo de indigentes, en los barrios más pobres de la ciudad. Como era de esperar, las represalias fueron sangrientas y oficialmente sancionadas.
En todo caso, esto tuvo un efecto opuesto al previsto. Es cierto que los secuestros cesaron. Pero la fe se convirtió en un incendio salvaje, que se extendió no solo por Siete Ciudades, sino por todos los territorios del Imperio.
Los ejércitos malazanos despreciaban el culto.
Prendiendo los fuegos
El nacimiento de nuevas religiones en el tardío Imperio malazano
Faels Ebal de Aren Fuera de la Caída