SINOPSIS: Encarcelada por su hermano bajo un régimen dictatorial, Malini pasa sus días aislada en el Hirana. Es un antiguo templo que alguna vez fue la fuente de las poderosas y mágicas aguas inmortales, pero que ahora es poco más que unas ruinas desoladas. Priya es una sirvienta, una entre las varias que hacen el traicionero viaje a la cima del Hirana todas las noches para limpiar las habitaciones de Malini. Ella está feliz de ser una esclava anónima, así evitará que alguien adivine el peligroso secreto que esconde. Pero cuando Malini accidentalmente da testimonio de la verdadera naturaleza de Priya, sus destinos quedan irrevocablemente enlazados. Porque una es una princesa vengativa que debe destituir a su hermano del trono; la otra, una sacerdotisa que necesita encontrar a su familia. Y juntas, cambiarán el destino de un imperio.
RESEÑA: El pasado 2022 la joven Tasha Suri se alzaba ganadora del premio World Fantasy a la mejor novela debut con El trono de jazmín, una obra que sirve de puerta de entrada para la trilogía ‘Reinos en llamas’. Una propuesta donde la fantasía épica se entremezcla con una ambientación llamativa y sugestiva inspirada en la rica civilización hindú, que la autora usa para meternos en una trama de reinos enfrentados, intrigas palaciegas, choques culturales y revueltas sociales con las consecuencias más brutales del imperialismo y el colonialismo surgen como potente telón de fondo.
A través de diversos puntos de vista, Suri nos presenta el Imperio de Parijatdvipa, que se ha ido imponiendo sobre diversas ciudades-estado, subyugándolas a sus leyes y religión. Malini es la joven hermana del recién coronado y radicalizado emperador Chandra, quien la exilia de su corte para mantenerla encerrada en la convulsa región de Ahiranya. La que fue antaño el corazón de un poderoso reino de magos y hechiceros, ahora es una provincia ocupada por el nuevo imperio donde la rebelión, el descontento y una extraña enfermedad mortal se extienden poco.






