SINOPSIS: Su ciudad está bajo asedio.
Han vuelto los zombis.
Pero Nona solo quiere una fiesta de cumpleaños.
Nona es como los demás en muchos sentidos. Vive con su familia trabaja en la escuela local y le encanta pasear por la playa y conocer perros nuevos. Pero en realidad Nona no es como los demás. Hace seis meses despertó en el cuerpo de una desconocida y teme verse obligada a devolverlo.
La ciudad se cae a pedazos. Una esfera azul y monstruosa flota en el horizonte, lista para destruir el planeta. Los efectivos de Sangre del Edén han rodeado las últimas instalaciones del Séquito y esperan a que el Emperador Imperecedero venga a buscar a los suyos. Los líderes del grupo terrorista quieren convertir a Nona en el arma que los salve de las Nueve Casas. Nona preferiría llevar una vida normal con la gente a la que quiere, con Pyrrha y Camilla y Palamedes, pero es consciente de que nada dura para siempre.
Y, todas las noches, Nona sueña con una mujer con una calavera pintada en el rostro...
RESEÑA: La saga de la Tumba Sellada es una de esas obras que ha logrado la alabanza de la crítica y una legión de devotos lectores, seducidos por el barroco y alocado universo de nigromantes espaciales creados por la joven Tamsyn Muir. Si tanto Gideon la Novena (mi reseña) como Harrow la Novena (mi reseña) hacen que uno quede atrapado en su sorprendente mezcla de elementos divergentes y la sensación de estar montando un seductor y extraño puzle del que le van ofreciendo piezas poco a poco. La recién publicada Nona la Novena tenía la misión de seguir desarrollando este barroco y descarado universo, gracias a la aparición inesperada de un personaje que transformó lo que en principio estaba pensado como una trilogía en una tetralogía, ya que la propia autora ha reconocido que Nona le pedía a gritos protagonizar su propia novela.






