jueves, 10 de noviembre de 2022

Reseña: Nona la Novena, de Tamsyn Muir

SINOPSIS: Su ciudad está bajo asedio.
Han vuelto los zombis.
Pero Nona solo quiere una fiesta de cumpleaños.
Nona es como los demás en muchos sentidos. Vive con su familia trabaja en la escuela local y le encanta pasear por la playa y conocer perros nuevos. Pero en realidad Nona no es como los demás. Hace seis meses despertó en el cuerpo de una desconocida y teme verse obligada a devolverlo.
La ciudad se cae a pedazos. Una esfera azul y monstruosa flota en el horizonte, lista para destruir el planeta. Los efectivos de Sangre del Edén han rodeado las últimas instalaciones del Séquito y esperan a que el Emperador Imperecedero venga a buscar a los suyos. Los líderes del grupo terrorista quieren convertir a Nona en el arma que los salve de las Nueve Casas. Nona preferiría llevar una vida normal con la gente a la que quiere, con Pyrrha y Camilla y Palamedes, pero es consciente de que nada dura para siempre.
Y, todas las noches, Nona sueña con una mujer con una calavera pintada en el rostro...


RESEÑA: La saga de la Tumba Sellada es una de esas obras que ha logrado la alabanza de la crítica y una legión de devotos lectores, seducidos por el barroco y alocado universo de nigromantes espaciales creados por la joven Tamsyn Muir. Si tanto Gideon la Novena (mi reseña) como Harrow la Novena (mi reseña) hacen que uno quede atrapado en su sorprendente mezcla de elementos divergentes y la sensación de estar montando un seductor y extraño puzle del que le van ofreciendo piezas poco a poco. La recién publicada Nona la Novena tenía la misión de seguir desarrollando este barroco y descarado universo, gracias a la aparición inesperada de un personaje que transformó lo que en principio estaba pensado como una trilogía en una tetralogía, ya que la propia autora ha reconocido que Nona le pedía a gritos protagonizar su propia novela.
Quizá no es ninguna sorpresa entonces que Tamsyn Muir apueste por un nuevo cambio de tono y ambientación para esta tercera entrega de su saga, aunque desde mi punto de vista lo que gana en frescura lo pierde en conexión con las novelas previas y en revelaciones importantes sobre el universo que nos presenta. Esto hace que el lector vea pasar las páginas sin entender demasiado la relevancia de lo que está ocurriendo o sin que asistamos a eventos que trastoquen lo que creemos saber. Es cierto que hay una serie de jugosos interludios y que su tramo final por fin reconecta con los eventos de los que venimos de lo libros previos, pero Muir lo hace de una forma apresurada y para mi gusto en exceso brusca para que resulte plenamente satisfactorio.
"Los ojos son un obsequio póstumo. Cuando os entregáis a otra persona, su alma se refleja en la vuestra a través del color de los ojos."

¿Qué nos trae entonces esta tercera novela de la Tumba Sellada? Nona la Novena nos lleva con la joven de dicho nombre, una inocente chica que vive en un mundo asediado, poblado de multitud de personas que van escapando de la guerra y tratan de sobrevivir a las restricciones en una ciudad donde la violencia va en crescendo. Su vida cotidiana se reduce a tratar de recordar quién es, bajo la guía de unos “padres” (que no son sus padres) extremadamente protectores y de asistir a un colegio donde sirve de ayudante a los profesores para tratar con los niños más pequeños. 
Sin duda Nona es la gran estrella de la función, un personaje que se gana al lector por su ingenuidad y su visión limpia, infantil, del mundo que la rodea. Y es que aunque ya ha superado la mayoría de edad, su comportamiento es tan naif e inocentón que asombra incluso a sus compañeros de clase muchos menores. Un puñado de críos descarados de alrededor de 10 años que conforman una pandilla que ayudarán a Nona a ir comprendiendo el mundo en que acaba de despertar, ya que como descubriremos la joven apenas solo es consciente de si misma desde hace apenas unos meses.
Así acompañamos a una protagonista que se desenvuelve en un mundo violento que le resulta raro y lleno de enigmas, igual que los recuerdos que de vez en cuando le asaltan. Sus progenitores adoptivos (Pyrrha y Camilla/Palamedes) tratan de escarbar en sus sueños y los fragmentos de memoria que la asaltan, en busca de dos personas diferentes que podrían compartir su cuerpo. El lector puede ir imaginando, conforme pasan las páginas, quién es (o fue) Nona, y en quien puede acabar convertida. Solo el último tramo de la novela servirá para responder por fin a estas dudas, mientras avanzamos por una novela que se aparta de una forma demasiado brusca de los elementos que nos dicen que forma parte de la Tumba Sellada.
Y es que el gran punto fuerte de gran parte del libro es que tenemos a una protagonista entrañable con su singular pandilla de amigos en un mundo a punto de ser atacado, y hay que reconocerle a Muir como logra mantenernos enganchados a su historia de amistad juvenil y autodescubrimiento de Nona, de su relación sumamente entrañable con sus poco convencionales figuras paternas y de aquellas conocidas que van despertando sus emociones amorosas.
Pero, como decía, por otro lado Nona la Novena deja al lector sin apenas puntos de apoyo con las entregas previas durante largos tramos de su extensión, hasta su precipitado tramo final. Es cierto que durante todo la novela la conexión con el universo más amplio de la Tumba Sellada se logra mantener viva gracias a una serie de breves pero jugosos interludios que sirven para aclararnos (por fin) el origen de los poderes nigrománticos y la aparición de la figura de aquel al que se acabará por conocer como el Nigrolord supremo.
"La gente dice muchas cosas porque es fácil abrir la boca y pronunciar las palabras. Pero lo que de verdad te enseña qué clase persona son y cómo se siente  es lo que hacen."
Otro de estos elementos que mantiene en marcha la trama de la Tumba Sellada es que iremos conociendo más de cerca a los Sangre del Edén, el grupo rebelde que se enfrenta al todopoderoso Nigrolord y sus fuerzas nigrománticas. O al menos algunas de sus distintas facciones que pugnan entre ellas, llenas de  tensiones y enfrentamientos entre las distintas líderes y las formas divergentes con las que quieren enfrentarse al Nigrolord y sus fuerzas.
Hay que dejar bastante atrás el ecuador de Nona la Novena para que el lector empiece a notar encajar las piezas, hilando con lo que ya hemos leído en las dos novelas previas y con elementos dispersos que nos ofrece esta tercera entrega. El principal problema es que Muir sigue dejándonos una novela en extremo confusa, que juega a dejar al lector muy perdido durante muchas páginas y que le obligan a esperar hasta sus últimas y apresuradas páginas para obtener algunas respuestas (y un cliffhanger para enganchar al lector para el acto final de la tetralogía). Porque la despedida vuelve a dejarnos con numerosas incógnitas que resolver, para lo que solo queda esperar la llegada de Alecto the Ninth, la cuarta y última novela que tiene que escribir Muir para cerrar su Tumba Sellada.
"A mí no me importa morir. Llevo haciéndolo mucho tiempo. No estoy asustada."


EN CONCLUSIÓN: La tercera entrega de la Tumba Sellada sigue apostando por sorprender y confundir al lector llevándolo por donde menos lo espera, con todos sus pros y sus contras. Tamsyn Muir nos traslada a un mundo asediado, poblado de refugiados y fuerzas de los Sangre del Edén donde una joven sin conciencia cierta de quién es trata de mantener a salvo a su familia y sus amigos. Una protagonista principal tan entrañable como inocente, que se gana al lector manteniéndolo extrañamente enganchado a una historia de amistad adolescente, de familia poco convencional, células rebeldes y de lucha para descubrir (o recuperar) la propia identidad.
Nona la Novena aparece como la novela más disociada de la saga y divergente en numerosos aspectos de mucho de lo que habíamos leído hasta el momento en la tetralogía, que solo gracias a una serie de interludios y a las revelaciones que se siembran ya bien entrado su tramo final, la hace reconectar con la Tumba Sellada. Muir nos ofrece respuestas a algunas de las preguntas que nos acosaban desde las dos novelas previas, pero también sigue jugando con los enigmas que envuelven sus personajes y sus relaciones, estirando la trama para hacer lucir a su divertida, entrañable, ingenua y atrevida Nona.


VALORACIÓN

FICHA
Nona la Novena (La Tumba Sellada, 3)
Tamsyn Muir
Nova
Traducción de David Tejera
Tapa dura con sobrecubierta, 544 páginas
25,90 euros (en ebook por 9,49 euros)


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