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domingo, 18 de octubre de 2015

Empieza el rodaje en Mesa Roldán con la participación de Peter Dinklage

El rodaje de la sexta temporada de Juego de tronos en tierras de Almería se desplaza hoy hasta el espectacular paraje de Mesa Roldán, en Carboneras. Segun adelanta La voz de Almería el equipo de rodaje de HBO trabajará en los alrededores de la Torre Artillada durante las jornadas de hoy y mañana.
La grabación tendrá lugar en el entorno de la torre, la explanada que la rodea y el camino que conduce hasta ella, de donde se ha retirado parte de la barandilla de madera. Como podemos ver en la foto también han levantado un adamio para colocar una tela de color verde que permita ver el mar al fondo y hacer ‘desa­parecer’ mediante un croma el faro de Mesa Roldán.


Aunque seguimos sin saber qué lugar del mundo de Canción de Hielo y Fuego representará en pantalla, podemos empezar a especular gracias a la confirmación de qué actor participará en el rodaje. El actor Peter Dinklage estará estos dos días en Carboneras, con lo que muy probablemente la torre será un lugar de Meereen o de las cercanías de la ciudad esclavista. Según cuenta el diario almeriense, el pasado jueves el actor que da vida a Tyrion Lannister ya recorrió Mesa Roldán en compañía del localizador en España, Pedro Aráez.


¿Que creéis que rodarán en Mesa Roldán?
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sábado, 6 de junio de 2015

Reseña: Guía para la vida de Tyrion Lannister, de Lambert Oaks

SINOPSIS: ¿Qué tiene Tyrion Lannister para ser el personaje más carismático y querido de Juego de Tronos?
Apodado el Gnomo y Mediohombre, es uno de los personajes más inteligentes y menos conformistas de la saga, y su elocuencia y agilidad mental compensan con creces su baja estatura. No se cohíbe a la hora de decir lo que piensa o hacer lo que le apetece, y se enfrenta a quien haga falta sin amilanarse ni retroceder.
Siendo un enano, hijo no deseado de un padre poderoso y hermano de otros dos mellizos aparentemente perfectos, Tyrion ha tenido que luchar por encontrar su sitio en un mundo cruel que trata de darle de lado. Es un ejemplo perfecto de resiliencia. Elegante, educado, perspicaz y calculador, es capaz de ser cruel con sus enemigos, pero también de sentir empatía con personas marginadas y maltratadas.
Este libro condensa toda la filosofía de vida del personaje a través de sus grandes máximas. Un compendio de agudeza con grandes dosis de sarcasmo que hará las delicias de sus fans.


RESEÑA: Si hay un personaje carismático en el mundo de Canción de Hielo y Fuego ese es Tyrion Lannister. Su cinismo,su optimismo y su forma de aprovechar los placeres de la vida son un buen ejemplo a seguir... así que no puede sorprendernos que Lambert Oaks haya decidido recopilar sus sentencias y frases más poderosas, inteligentes o divertidas para reunirlas en una particular guía para enfrentar el duro día a día que nos trae Ediciones B con el título de Guía para la vida de Tyrion Lannister.
La selección de frases, sacadas tanto de los libros de George R. R. Martin como de la adaptación de HBO, nos permite encontrarnos con una aplicación real de la particular "filosofía" del más pequeño de los Lannister. En un listado de 55 máximas, el autor nos muestra diversos ejemplos reales de las formas en que podemos darle un uso práctico a la forma que tiene Tyrion de enfrentarse a los momentos más difíciles.
A través de los casos de personas que se han enfrentado a diversas adversidades a lo largo de sus vidas, Oaks nos presenta una forma optimista de hacer cara a todo lo negativo y difícil que se cruza en nuestro camino. Ejemplos de superación que representan una clara prueba de que, como en el caso de Tyrion Lannister, querer es poder.
Pero eso no es todo, porque como bien sabemos el universo de Canción de Hielo y Fuego esta lleno de personajes que dejan enseñanzas memorables en unas pocas palabras, y Lambert Oaks recoge en su libro otras 46 frases de diversos protagonistas de la saga que también se merecen su atención. Frases memorables de Tywin Lannister, Cersei, Syrio Forel, Varys, Jon Nieve o Eddard Stark nos permiten reflexionar sobre diversos tipos de mentalidades a la hora de enfrentarse a los problemas vitales.
En definitiva, con esta Guía para la vida de Tyrion Lannister nos encontramos con una lectura ligera, perfecta para los meses de verano, que nos arrancará más de una sonrisa recordando el descaro y el cinismo de ingenioso Tyrion, así como nos dará la oportunidad de conocer algunos ejemplos vitales más que imitables. Una visión optimista de la vida, que nos recuerda que siempre hay una forma de enfrentarse a los problemas, que el pensamiento positivo es un gran arma, y que tomarse las cosas con humor es lo mejor que podemos hacer.


VALORACIÓN 8/10

FICHA
Guía para la vida de Tyrion Lannister
Lambert Oaks
Ediciones B
232 páginas
15 euros

jueves, 2 de octubre de 2014

Parte de la trama de Meereen se rodará en Osuna y participarán dos de los personajes principales

Plaza de toros de Osuna (F: Paco Fuentes/ El País)
El mes de octubre es el mes decisivo en el tan traído y llevado  rodaje de la quinta temporada de Juego de tronos en España. Ya sabíamos que el Real Alcázar de Sevilla era el lugar elegido para representar Lanza del Sol, capital de Dorne, y donde el rodaje empezará a partir del próximo 10 de octubre. Ahora ya se puede asegurar que en la ciudad sevillana de Osuna se rodará parte de la trama de Daenerys Targaryen.
Según publicaba ayer El País la ciudad andaluza es la elegida para recrear los escenarios donde transcurrirá parte de la trama del personaje interpretado por Emilia Clarke en la próxima temporada en la ciudad esclavista de Meereen. Según este periódico el vestuario ya está en el polideportivo de la localidad y algunos de los elegidos ya han comenzado a hacerse las pruebas de ropa, aunque el rodaje no comenzará hasta el 15 o 16 de octubre.
“En Osuna se grabarán escenas del ejército de la khaleesi, habrá más de mil figurantes. No será el reino de Dorne como se imaginó en un principio”, según confirmaron algunas fuentes relacionadas con el rodaje. Muchos de los extras elegidos en los casting lo han sido para interpretar a Inmaculados: “Otros compañeros han sido elegidos para formar parte del ejército. Van con armaduras, como guerreros, algunos ya van con la cabeza rapada por el pueblo”, asegura un extra de Osuna al periódico.
Además, y mucho más interesante, estas mismas fuentes aseguran que se desplazarán hasta Andalucía los actores que interpretan a Danenerys Targaryen, Emilia Clarke, y Tyrion Lannister, Peter Dinklage. Todavía no existe confirmación oficial de la HBO, pero esto concuerda con que uno de los lugares de rodaje elegidos en Osuna, la plaza de toros de la localidad, podría ser la elegida para representar la Fosa de Daznak, una de las arenas de combate de Meereen donde transcurre uno de los eventos más impactantes de Danza de dragones.

domingo, 23 de marzo de 2014

Capítulo traducido de Vientos de invierno: Tyrion (2)

Ayer colgaba el nuevo capítulo de Vientos de invierno que ha visto la luz en EE. UU., y hoy os dejo la traducción del mismo (realizada por la gente de Los Siete Reinos). Como ya comenté es el segundo POV de Tyrion y hasta ahora solo teníamos del mismo un resumen, así que ya podemos disfrutar de el en toda su extensión.


TYRION

En algún lugar a lo lejos, un hombre muriéndose estaba acordándose de su madre. “¡A los caballos!”, exclamaba el hombre en Ghiscari, en el campamento más cercano al norte del de los Segundos Hijos. -¡A los caballos! ¡A los caballos!-. Alta y estridente, su voz venía desde lejos gracias al aire de la mañana, desde más allá de su propio campamento. Tyrion sabía el Ghiscari suficiente para entenderlo, pero el miedo en su voz habría sido evidente en cualquier lengua. Sé cómo se siente.
Era la hora de encontrar su propio caballo, lo sabía. Tiempo para ponerse la armadura de algún hombre muerto, abrocharse al cinturón una espada y una daga, y dejar caer su yelmo sobre su cabeza. Había llegado la mañana y una miaja del sol naciente asomaba detrás de los muros y torres de la ciudad, cegadoramente brillante. Hacia el oeste las estrellas se iban apagando, una tras otra. Sonaban las trompetas entre los del Skahazadhan, respondían los cuernos desde los muros de Meereen. Un barco se estaba hundiendo en la boca del río, en llamas. Hombres muertos y dragones se movían por el cielo, mientras barcos de guerra chocaban en la Bahía de los Esclavos. Tyrion no les podía ver desde ahí, pero podía oír las voces: los choques de casco contra casco mientras los barcos se golpeaban, los profundos sonidos de los cuernos de los Hijos del Hierro y los extraños silbidos de los de Qarth, el batir de los remos, los gritos de batalla, el impacto de las hachas en las armaduras, espada contra escudo, todos mezclados con los lamentos de los hombres heridos. Muchos de los barcos estaban aún lejos de la bahía, así que sus sonidos parecían desvanecerse lejos, pero sabía que todos eran iguales. La música de la matanza.
A trescientas yardas de donde se encontraba se alzaba la Hermana  Malvada, con su largo brazo lanzando un puñado de cadáveres – CHUNK ¡PUM! – y allí volaban, desnudos e inflados, pájaros pálidos muertos dando vueltas como si no tuvieran huesos a través del aire. Los campamentos de asedio resplandecían con un aura chillón de rosa y oro, pero las famosas pirámides de Meereen destacaban negras a través del brillo. Algo se estaba moviendo sobre una de ellas, pudo ver. Un dragón, ¿pero cuál? A esta distancia, podría fácilmente haber sido un águila. Un águila muy grande.
Tras días escondido dentro de las rancias tiendas de los Segundos Hijos, el aire exterior olía fresco y claro. Aunque no podía ver la bahía desde donde él estaba, el gusto a sal le indicaba que estaba cerca. Tyrion llenó sus pulmones de él. Un buen día para una batalla. Desde el Este el sonido de tambores llegaba a través de la abrasada llanura. Una columna de hombres montados se destacaron tras La Bruja, portando los estandartes de Los Hijos del Viento.
Un hombre más joven lo habría encontrado excitante. Un hombre más estúpido pensaría que era grandioso y glorioso, justo antes de que algún horrendo soldado esclavo yunkio con anillos en sus pezones plantara un hacha entre sus ojos. Tyrion Lannister lo sabía mejor- Los dioses no me crearon para llevar una espada-  pensó- entonces, ¿por qué siguen poniéndome en el medio de batallas?
Nadie le escuchó. Nadie le respondió. A nadie le importaba.
Tyrion se encontró pensando en la que fue su primera batalla. Shae había sido la primera en despertarse, debido a las trompetas de su padre. La dulce ramera que le había complacido durante media noche estaba temblando en sus manos, como un niño asustado. -O había sido todo eso también mentira, una estrategia para hacerme sentir bravo y brillante?  Vaya máscara debería estar llevando-. Cuando Tyrion había llamado a Podrick Payne para que le ayudara con su armadura, se encontró al niño dormido y roncando. -No era el chico más ágil que he conocido, pero al final era un escudero decente. Espero que encuentre un hombre mejor a quien servir.
Era extraño, pero Tyrion recordaba el Forca Verde mucho mejor que Aguasnegras. -Fue mi primera. Tú nunca olvidas la primera-. Recordaba la niebla arrastrándose desde el río, avanzando sobre las cañas como pálidos dedos blancos. Y la belleza de ese amanecer, también lo recordaba: las estrellas cubrían un cielo púrpura, la hierba centelleando como espejos por el rocío de la mañana, un esplendor rojo en el este. Recordaba el toque de los dedos de Shae mientras ella ayudaba a Pod con la desemparejada armadura de Tyrion. -Ese maldito yelmo. Como un cubo con una púa-. Esa púa le había salvado, pensó, le había hecho ganar su primera batalla, pero Groat y Penny nunca debieron parecer ni la mitad de ridículos que como él debía lucir aquel día. Shae le había llamado “temible” cuando le vio en su armadura, recordó. -¿Cómo pude haber sido tan ciego, tan sordo, tan estúpido? Debería haber sabido hacer algo mejor que pensar con mi polla.
Los Segundos Hijos estaban ensillando sus caballos. Lo hicieron de forma calmada, sin prisas, de manera eficiente: no era nada que no hubieran hecho cien veces antes. Algunos estaban pasando un pellejo de mano, aunque no sabía decir si era vino o agua. Bokkoko estaba besando a su amante sin complejos, sobando las nalgas del chico con una de sus grandes manos, la otra enredada en su pelo. Tras ellos, Ser Gribald estaba cepillando la melena de su gran caballo. Kem estaba sentado en una roca, mirando la tierra… recordando a su hermano muerto, quizás, o soñando con su amigo en Desembarco del Rey. Martillo y Clavo se movían entre los hombres,  comprobando espadas y lanzas, ajustando armaduras, afilando las cuchillas que lo necesitaban. Snatch masticaba una hoja, haciendo bromas y rascando sus bolas con su mano con un garfio. Algo sobre sus maneras le recordaba a Tyrion a Bronn. -Ser Bronn de Aguasnegras ahora, salvo que mi hermana le haya matado. Eso no sería tan fácil como ella podría pensar-. Se preguntó cuántas batallas habrían luchado estos Segundos Hijos. -¿Cuántas escaramuzas, cuantas incursiones? ¿Cuántas ciudades han asediado, cuantos hermanos han enterrado o dejado atrás pudriéndose?-. Comparado con ellos, Tyrion era un chico aún verde, sin probar, aunque había contado más años que la mitad de la compañía.
Esta sería su tercera batalla. -Maduro y determinado, estampado y sellado, un guerrero probado, eso soy yo. He matado algunos hombres y herido a otros, he recibido yo mismo heridas y vivido para contarlo. He liderado cargas, oído a hombres gritar mi nombre, cortar a hombres más grandes y mejores, incluso saborear un poco de gloria… ¿y no era ese un rico vino para los héroes, y no querría yo probarlo de nuevo?-. A pesar de todo lo que había hecho y visto, el prospecto de otra nueva batalla le hacía que se le helara la sangre. Había viajado por medio mundo a través de palanquines, barcos y cerdos, había navegado en barcos esclavistas y galeones comerciales, había montado putas y caballos, mientras se decía todo el tiempo que no le importaba vivir o morir… solo para darse cuenta que al final le importaba bastante.
El Extraño había cabalgado su yegua pálida y estaba cabalgando hacia ellos con la espada en la mano, pero a Tyrion Lannister no le importaba encontrarse  con él de nuevo. No ahora. No todavía. No hoy. -Qué fraude eres, Gnomo. Dejaste que un centenar de guardias violaran a tu esposa, disparaste a tu propio padre con una saeta, apretaste una cadena dorada sobre la garganta de tu amante hasta que su cara se puso negra, y aún así piensas que mereces vivir.
Penny ya tenía puesta su armadura cuando Tyrion entró en la tienda que compartían. Ella se había puesto armaduras de madera durante años para su espectáculo; las armaduras verdaderas de malla y metal no eran tan distintas una vez que has dominado todas los cierres y hebillas. Y si el acero de la compañía esta destintado aquí y oxidado allá, arañado, manchado y descolorado, no importaba. Aún debería ser lo suficientemente bueno como para detener a una espada.
La única parte que no se había puesto era el casco. Cuando entró, ella le miró:
-Todavía no te has puesto la armadura. ¿Qué está pasando?
-Lo habitual. Barro, sangre y heroísmo, matanzas y muertes. Hay una batalla luchándose en la bahía, otra bajo los muros de la ciudad. Adónde quiera que giren los Yunkios, tienen un enemigo detrás . Lo batalla más cercana aún está lejos de nosotros, pero estará aquí pronto. En un lado o en el otro.
Los Segundos Hijos estaban listos para otro cambio de maestros, Tyrion estaba casi seguro de ello… aunque había un abismo entre “seguro” y “casi seguro”. -Si he malinterpretado a mi hombre, estamos perdidos-.
-Ponte el casco y asegúrate de que los cierres estén enganchados. Me quité el mío una vez para no ahogarme y me costó la nariz-. Tyrion se señaló a su cicatriz.
-Necesitamos que te pongas tu armadura primero.
-Si quieres, el coleto primero. El cuero, con los tacos de hierro. La malla anillada después, al final la gola-. Miró la tienda. -¿Hay vino?
-No.
-Teníamos media garrafa que nos sobró de la cena.
-Era un cuarto y te la bebiste.
Suspiró. -Vendería a mi hermana por una copa de vino.
-Venderías a tu hermana por una copa de orín de caballo.
Fue tan inesperado que le hizo reír. -¿Es mi gusto por el orín de caballo tan conocido o es que has conocido a mi hermana?
-Sólo la vi aquella vez, cuando hicimos justas por el niño rey. Groat pensó que era hermosa.
-Groat era un deforme y pequeño parásito con un nombre estúpido-. Solo un necio cabalga a la batalla sobrio. -Plumm tendrá algo de vino. ¿Qué pasará si muere en la batalla? Sería una pena desperdiciarlo.
-Sujeta tu lengua. Tengo que abrocharte esta hebilla.

sábado, 22 de marzo de 2014

Nuevo capítulo de Winds of winter: Tyrion (2)

Como muchos sabréis se había anunciado la publicación de un nuevo capítulo de Vientos de invierno, el futuro sexto libro de la saga Canción de Hielo y Fuego, para este mes de marzo. El capítulo salió ayer a la luz y tal y como avisamos en este blog es el segundo POV de la novela protagonizado por Tyrion, y que ya fue leído por el propio George R. R. Martin el pasado 30 de agosto de 2013 en la Worldcon de San Antonio (Tejas). Del capítulo sólo teníamos hasta ahora un resumen realizado por los fans que asistieron al evento, así que os lo dejo aquí entero, aunque por desgracia solo en inglés. Tan pronto como exista una traducción EL CABALLERO DEL ÁRBOL SONRIENTE la publicará también.


TYRION II

Somewhere off in the far distance, a dying man was screaming for his mother. "To horse!" a man was yelling in Ghiscari, in the next camp to the north of the Second Sons. "To horse! To horse!" High and shrill, his voice carried a long way in the morning air, far beyond his own encampment. Tyrion knew just enough Ghiscari to understand the words, but the fear in his voice would have been plain in any tongue. I know how he feels.
It was time to find his own horse, he knew. Time to don some dead boy's armor, buckle on a sword and dagger, slip his dinted greathelm down over his head. Dawn had broken, and a sliver of the rising sun was visible behind the city's walls and towers, blindingly bright. To the west the stars were fading, one by one. Trumpets were blowing along the Skahazadhan, warhorns answering from the walls of Meereen. A ship was sinking in the river mouth, afire. Dead men and dragons were moving through the sky, whilst warships crashed and clashed on Slaver's Bay. Tyrion could not see them from here, but he could hear the sounds: the crash of hull against hull as ships slammed together, the deep-throated warhorns of the ironborn and queer high whistles of Qarth, the splintering of oars, the shouts and battle cries, the crash of axe on armor, sword on shield, all mingled with the shrieks of wounded men. Many of the ships were still far out in the bay, so the sounds they made seemed faint and far away, but he knew them all the same. The music of slaughter.
Three hundred yards from where he stood rose the Wicked Sister, her long arm swinging up with a clutch of corpses—chunk-THUMP—and there they flew, naked and swollen, pale dead birds tumbling boneless through the air. The siege camps shimmered in a gaudy haze of rose and gold, but the famous stepped pyramids of Meereen hulked black against the glare. Something was moving atop one of them, he saw. A dragon, but which one? At this distance, it could as easily have been an eagle. A very big eagle.
After days spent hidden inside musty tents of the Second Sons, the outside air smelled fresh and clear. Though he could not see the bay from where he stood, the tang of salt told him it was near. Tyrion filled his lungs with it. A fine day for a battle. From the east the sound of drumming rolled across the parched plain. A column of mounted men flashed past the Harridan, flying the blue banners of the Windblown.
A younger man might have found it all exhilarating. A stupider man might have thought it grand and glorious, right up to the moment when some arse-ugly Yunkish slave soldier with rings in his nipples planted an axe between his eyes. Tyrion Lannister knew better. The gods did not fashion me to wield a sword, he thought, so why do they keep putting me in the midst of battles?
No one heard. No one answered. No one cared.
Tyrion found himself thinking back on his first battle. Shae had been the first to stir, woken by his father's trumpets. The sweet strumpet who'd pleasured him for half the night had trembled naked in his arms, a frightened child. Or was all that a lie as well, a ploy she used to make me feel brave and brilliant? What a mummer she might have been. When Tyrion had shouted out for Podrick Payne to help him with his armor, he'd found the boy asleep and snoring. Not the quickest lad I've ever known, but a decent squire in the end. I hope he found a better man to serve.
It was queer, but Tyrion remembered the Green Fork much better than the Blackwater. It was my first. You never forget your first. He remembered the fog drifting off the river, wending through the reeds like pale white fingers. And the beauty of that sunrise, he remembered that as well: stars strewn across a purple sky, the grass glittering like glass with the morning dew, red splendor in the east. He remembered the touch of Shae's fingers as she helped Pod with Tyrion's mismatched armor. That bloody helm. Like a bucket with a spike. That spike had saved him, though, had won him his first victory, but Groat and Penny had never looked half as silly as he must have looked that day. Shae had called him "fearsome" when she saw him in his steel, mind you. How could I have been so blind, so deaf, so stupid? I should have known better than to do my thinking with my cock.

sábado, 1 de marzo de 2014

¿A dónde van las putas?



Uno de los personajes de Canción de Hielo y Fuego que cuenta con más seguidores entre los lectores es  sin ninguna duda Tyrion Lannister. El inteligente enano de Roca Casterly ha logrado sobrevivir a batallas, traiciones, juicios, una guerra y a su propia familia, quizá la más peligrosa de todas las amenazas en el mundo de Poniente. Y nunca lo ha tenido nada fácil, como la historia de su juventud demuestra.
Cuando Tyrion tenía 13 años rescató, en compañía de su hermano Jaime, a una joven de un grupo de forajidos. La chica se llamaba Tysha, era morena y delgada, solo un año mayor que Tyrion y era hija de un granjero pobre. Mientras Jaime perseguía a los forajidos, Tyrion y Tysha fueron a una posada donde comieron y se emborracharon, hasta que ambos acabaron juntos en la cama. Según contó el propio Tyrion más tarde “por la mañana yo estaba enamorado”.
Con un puñado de monedas Tyrion pagó a un septón borracho para que los casara y los dos vivieron felices como marido y mujer en una casita… durante dos semanas. Ese fue el tiempo que el septón tardó en recobrar la sobriedad y contarle la historia a Lord Tywin. Entonces el señor de Roca Casterly decidió darle una nueva lección al que consideraba su hijo más decepcionante.

“-Para empezar, hizo que mi hermano me contara la verdad. Verás: la chica era una prostituta. Jaime lo había preparado todo: el camino, los forajidos, todo. Pensaba que ya era hora de me acostara con una mujer. Como sabía que iba a ser mi primera vez, pagó mucho para que la chica fuera virgen.
>>Después de la confesión de Jaime, para que aprendiera bien la lección, Lord Tywin mandó llevar a mi esposa y se la entregó a los guardias. Pagaron bien. Una pieza de plata por hombre; no hay muchas putas que cobren precios tan altos. Me hizo sentar en un rincón del barracón y me obligó a mirar, y al final ella tenía tantas monedas de plata que se le escapaban de entre los dedos y se le caían al suelo, fue… -El humo le escocía en los ojos. Tyrion carraspeó para aclararse la garganta. Apartó la vista del fuego y contempló las estrellas-. Lord Tywin me hizo ir en último lugar –dijo con voz tranquila-. Y me dio una moneda de oro para que pagara, porque yo era un Lannister y valía más.”

Después de eso Tyrion no volvió a ver a su ‘esposa’ y vivió convencido de que todo había sido como se lo habían contado su padre y su hermano. Sin embargo, cuando en Tormenta de espadas Tyrion está esperando la muerte en las celdas negras es rescatado por Jaime y este le cuenta la verdad de la historia.

“—Gracias, hermano —dijo Tyrion—. Me has salvado la vida.
—Tenía… una deuda contigo. —La voz de Jaime era extraña.
—¿Una deuda? —Inclinó la cabeza a un lado—. No te entiendo.
—Mejor. Hay puertas que están mejor cerradas.
—Cielos —dijo Tyrion—. ¿Por qué, hay algo muy feo al otro lado? ¿Será que alguien hizo alguna vez un comentario cruel sobre mí? Trataré de no llorar. Dime de qué se trata.
—Tyrion…
«Jaime tiene miedo.»
—Dime de qué se trata —insistió.
—Tysha —dijo en voz baja su hermano, apartando la vista.
—¿Tysha? —Sintió un nudo en la boca del estómago—. ¿Qué pasa con ella?
—No era ninguna puta. No le pagué para que se acostara contigo. Nuestro padre me ordenó que te mintiera. Tysha era… lo que aparentaba. La hija de un campesino, nos la tropezamos en el camino por casualidad.
Tyrion oía el sonido quedo de su respiración siseante a medida que el aire le salía por la cicatriz de la nariz. Jaime no le miraba a los ojos. Tysha. Trató de recordar cómo era.
«Una niña, apenas una niña, tendría la edad de Sansa.»
—Era mi esposa —graznó—. Se había casado conmigo.
—Nuestro padre dijo que fue por tu oro. Era una plebeya y tú un Lannister de Roca Casterly. Lo único que quería era tu oro, así que al fin y al cabo era como una puta, de manera que… de manera que en el fondo no era una mentira y… y me dijo que te hacía falta una buena lección. Que así aprenderías y me darías las gracias…
—¿Que te daría las gracias? —dijo Tyrion con voz ahogada—. La entregó a sus guardias. A un barracón entero de guardias. Me obligó a… mirar.
«Sí, y no sólo a mirar. Yo también la tomé… era mi esposa…»
—No sabía que iba a hacer aquello. Tienes que creerme.
—¿De verdad? —rugió Tyrion—. ¿Por qué tengo que creer nada de lo que me digas? ¡Era mi esposa!”

Un poco más adelante en el mismo capítulo Tyrion se enfrenta a su padre y le pide explicaciones por lo que ocurrió cuando solo tenía trece años:

“—Toda mi vida me has dado menos que nada, pero esto me lo darás. ¿Qué hiciste con Tysha?
—¿Tysha?
«Ni siquiera recuerda su nombre.»
—La chica con la que me casé.
—Ah, sí. Tu primera puta.
—La próxima vez que digas esa palabra, te mataré —amenazó Tyrion, apuntando al pecho de su padre.
—No tienes valor para eso.
—¿Quieres que lo averigüemos? Es una palabra muy corta, y por lo visto te sale muy fácilmente.—Tyrion hizo un gesto impaciente con la ballesta—. Tysha. ¿Qué hiciste con ella después de darme la lección?
—No me acuerdo.
—Pues inténtalo. ¿Ordenaste que la mataran?
Su padre frunció los labios.
—No había motivo para semejante cosa, había aprendido cuál era su lugar… y si mal no recuerdo, se le pagó por su trabajo. Supongo que el mayordomo la envió de vuelta, no se me ocurrió preguntar.
—¿De vuelta adónde?
—Al lugar de donde vienen las putas.”

Así pues, si creemos la palabra de Lord Tywin (y que una ballesta cargada te esté apuntando debe ayudar bastante a decir la verdad) Tysha debe seguir viva en algún lugar. Conociendo lo aficionado que es Martin a cruzar personajes que no se conocen a lo largo de la saga, no sería extraño que ya nos hubiéramos encontrado con Tysha sin saberlo. En concreto en Festín de cuervos nos presentan un personaje femenino bastante interesante. Me refiero a una de las prostitutas que Arya conoce en Braavos, al otro lado del Mar Angosto, y a la que todos llaman la Esposa del Marinero.

“Dareon se había casado con la Esposa del Marinero, que sólo se iba a la cama con los que contraían matrimonio con ella. Había noches en las que se celebraban tres o cuatro bodas en el Puerto Feliz. El sacerdote rojo Ezzelyno, siempre rebosante de vino y alborozo, solía oficiar los rituales. Si no era él, se encargaba Eustace, que había sido septón en el Septo-Más-Allá-del-Mar. Si ni el sacerdote ni el septón estaban disponibles, una prostituta iba al Barco y volvía con un cómico. Alegría decía siempre que los cómicos hacían de sacerdote mucho mejor que los sacerdotes, sobre todo Myrmello.
Las bodas eran ruidosas y divertidas, con mucha bebida. Si Gata pasaba por allí con la carretilla, la Esposa del Marinero se empecinaba en que su nuevo marido comprara unas ostras, con el fin de que estuviera bien duro para la consumación. Era bondadosa y tenía la risa fácil, pero Gata sabía que también había algo triste en ella.
Las otras prostitutas comentaban que visitaba la isla de los Dioses los días del mes en que florecía, y conocía a todos los dioses que vivían allí, hasta los que Braavos había olvidado. Decían que iba a rezar por su primer marido, su marido de verdad, que había desaparecido en el mar cuando ella era una niña de la edad de Lanna.
—Cree que, si da con el dios adecuado, es posible que envíe buenos vientos que le devuelvan a su antiguo amor —le comentó la tuerta Yna, que era la que la conocía desde hacía más tiempo—. Yo rezo para que no sea así. Su amado está muerto; lo supe por su sangre. Aunque volviera a ella, sería un cadáver.”

Como vemos hay muchos detalles que relacionan a la Esposa del Marinero con Tysha. Para empezar la prostituta de Braavos habla en ponienti de una manera más que aceptable, con lo que muy posiblemente nació en Poniente. Además, todas las prostitutas saben que tuvo un ‘marido de verdad’ que desapareció cuando ella solo tenía 14 años. Curiosamente la edad con la que Tysha se casó con Tyrion. Desde luego Tyrion no es marinero, pero hay que tener en cuenta que una chica joven que pasa por lo que pasó Tysha tiene que asumirlo de alguna manera, y quizá la historia de su esposo marinero sea una forma de cargar con el trauma del castigo que le inflingió Lord Tywin.
Hay un último dato que añade muchos puntos a favor de esta teoría. La Esposa del Marinero tiene una hija, de catorce años, que se llama Lanna y es descrita con “largo cabello dorado”. Es decir, tiene la edad que podría tener una hija de Tyrion y Tysha, y todo el aspecto de un miembro de la casa Lannister. Además, curiosamente, Lanna es un nombre bastante habitual en los Lannister y entre el pueblo bajo de Lannisport.
¿Tendrá que viajar Tyrion a Braavos para averiguar a dónde van las putas?

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lunes, 1 de julio de 2013

Reseña: Juego de tronos, de George R. R. Martin



SINOPSIS: Tras el largo verano, el invierno se acerca a los Siete Reinos. Lord Eddard Stark, señor de Invernalia, deja sus dominios para unirse a la corte del rey Robert Baratheon el Usurpador, hombre díscolo y otrora guerrero audaz cuyas mayores aficiones son comer, beber y engendrar bastardos. Eddard Stark desempeñará el cargo de Mano del Rey e intentará desentrañar una maraña de intrigas que pondrá en peligro su vida... y la de los suyos. En un mundo cuyas estaciones duran décadas y en el que retazos de una magia inmemorial y olvidada surgen en los rincones más sombríos y maravillosos, la traición y la lealtad, la compasión y la sed de venganza, el amor y el poder hacen del juego de tronos una poderosa trampa que atrapa en sus fauces a los personajes... y al lector.

RESEÑA: ¿Qué decir del libro que vio la luz en 1996 y del que muchos dicen que está marcando el rumbo de la literatura fantastica en el siglo XXI? Cuando George R. R. Martin empezó su saga titulada genéricamente Canción de Hielo y Fuego muy pocos podían adivinar que se convertiría en un éxito mundial, alargando su vida durante más de dos décadas y a día de hoy todavía sin concluir (por desgracia para sus seguidores que todavía tenemos que esperar dos libros más por escribir).
Debido al gran eco que han logrado los libros de Martin gracias a la serie que la HBO estrenó en 2011 (aunque mucho antes la saga ya contaba con una legión de seguidores en España, como prueba la magnífica página Asshai.com), me parece innecesario dedicarle demasiadas palabras a la trama de este primer libro. Imagino que la gran mayoría de lectores de este blog tiene una idea clara de Canción de Hielo y Fuego.
George Martin nos traslada al mundo de Poniente con un estilo altamente realista, muy alejado de la mayoría de mundos fantásticos de espada y brujería que tanto abundan en este género literario. Sus personajes son hombre y mujeres con miedos, deseos y pasiones demasiado cercanos a los nuestros, personajes con los que nos identificamos fácilmente, personajes que (quizá exceptuando los protagonistas principales de este primer tomo que son los Stark) están llenos de luces y sombras por lo que difícilmente podemos dividirlos en “buenos y malos”. En Juego de tronos nunca encontraremos orcos y elfos, podríamos decir, solo personas que intentan defender sus intereses y los de sus Casas, o simplemente sobrevivir en un mundo duro y violento.
Daenerys Targaryen.
Como digo los indiscutibles protagonistas de este primer libro son los Stark, la Casa que ha gobernado el Norte de Poniente desde la noche de los tiempos. Antaño eran los Reyes en el Norte, ahora son una Casa más de las sometidas al Trono de Hierro. Lord Eddard Stark, cabeza de esta casa, puede ser el personajes más noble y justo de todos los que desfilan por Canción de Hielo y Fuego (personalmente opino que Daenerys Targaryen es el único personaje que se le puede acercar), y curiosamente es el primero en morir.
George Martin, amante de la historia medieval europea, sabe muy bien que raramente las personas honradas viven mucho tiempo rodeadas de tipos despiadados en un mundo sin honor y por eso no duda en acabar al final de Juego de tronos  con el principal punto de vista del lector en el mundo de Poniente. Sin embargo este es seguramente uno de los mayores aciertos de la novela, una crisis o punto de arranque para todos los sucesos que se van a desarrollar ante nosotros y que nos muestra a las claras las cartas de Martin en la saga: en Poniente nadie está a salvo. “Si cometes un error, si tomas una decisión equivocada, estás muerto” nos grita Martin cuando decapita a Eddard Stark en el Gran Septo de Baelor ante los ojos de sus hijas y de todos nosotros.
El otro gran protagonista de la novela no es un personaje, sino un lugar: el Muro, esa gigantesca construcción de hielo que separa los reinos de los hombres del terror que se está alzando en el lejano Norte. La Guardia de la Noche, encargada de su defensa, es una sombra del glorioso grupo de combatientes que fue antaño y aun así uno siente ganas de ser Jon Nieve y unirse a ella en su lucha contra los Caminantes Blancos. El entrenamiento de Nieve en la Guardia podría estar sacado de una novela histórica sobre alguna orden militar de la Edad Media, a pesar de que sus enemigos son unos seres míticos y sobrenaturales.
Y este es otro de los grandes aciertos de Martin: la forma magistral con la que aparece la magia en esta saga. En Poniente no existe la magia, pero en un pasado ya olvidado sí. Sin embargo poco a poco empezamos a ver pequeños retazos del retorno de esta magia olvidada. Martin, al igual que hizo Tolkien en su trilogía, administra en pequeñas dosis los hechos sobrenaturales en Canción de Hielo y Fuego. Hechos como las profecías o el retorno de los dragones, que el autor consigue insertar en una novela fantástica tremendamente realista sin que nos llegue a rechinar.

Además George Martin logra convertir la estructura de la novela a través de POV en su gran aliada, manejando como un profesional la información que nos suministra y eligiendo dejarnos siempre en un punto en el que queremos saber más… y no nos queda más remedio que seguir leyendo. No en vano el “keep reading” es la respuesta favorita de Martin a las preguntas que le hacen los seguidores de Canción de Hielo y Fuego.
Y los lectores, enganchados, le hacemos caso. Desafío a cualquiera que lea las primeras cincuenta páginas de Juego de tronos a que sea capaz de dejarlo. Sin duda serán pocos los que puedan controlarse, porque después de ver a cierto personaje decir “Las cosas que hago por amor” desearemos pasar página tras página para conocer el destino de Eddard, Tyrion, Daenerys, Jon, Arya o Catelyn entre otros.
Desde luego los cuatro grandes pilares de esta primera novela son Eddard, Tyrion, Daenerys y Jon. Sus aventuras a través de Poniente y el continente de Essos, sus intereses enfrentados en las luchas de poder de los Siete Reinos definen las distintas facetas del mundo imaginado por George R. R. Martin. Tres de ellos (Eddard, Daenerys y Jon) quizás sean los más arquetípicos de Martin, pero el cuarto es, sencillamente, el mejor descubrimiento de la literatura fantástica de los últimos años.
Tyrion Lannister, el enano ingenioso y putañero, de lengua afilada, vengativo, generoso e inteligente es el personajes favorito de la mayoría de lectores de la saga que conozco. Casi todas sus frases son memorables, y logra compensar la desventaja de su cuerpo enano y deformado con un uso magistral de su inteligencia, el único arma que le han concedido los dioses. Sería de justicia que todos los sufrimientos que soporta Tyrion a lo largo de la saga fueran recompensados con el Trono de Hierro… pero lo veo poco probable.
Después de casi mil palabras todavía me parece que me he dejado multitud de cosas por decir. Apenas he mencionado el renacer de Daenerys (tanto físico como mental en su viaje con la horda dothraki de Khal Drogo), del bastardo Jon Nieve (un marginado unido al mayor grupo de marginados de todo Poniente, la Guardia de la Noche) o de la valentía de los pequeños Stark, Arya y Bran, enfrentando situaciones de las que a su tierna edad no deberían saber nada. Pero evidentemente, Martin no tiene piedad con sus personajes.