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lunes, 3 de marzo de 2014

El Fantasma de Alto Corazón (2)



Cuando en la primera parte de este artículo hablábamos del Fantasma de Alto Corazón llegábamos a la conclusión de que la extraña anciana tenía el don de los “sueños verdes” y que como los antiguos verdevidentes era capaz de ver el futuro. Además vive en Alto Corazón, una colina relacionada con los hijos del bosque y uno de los últimos lugares del sur de Poniente donde los antiguos dioses se siguen “aferrando”. Ahora bien, ¿quién es en realidad esta enigmática anciana? ¿Hay algún rastro más de ella en la historia de los Siete Reinos?
Pues bien, como es habitual en George R. R. Martin el escritor nos deja algunas pistas esparcidas por distintos puntos de la saga. En Danza de dragones en la parte de la trama que se desarrolla en Meereen asistimos a una conversación muy interesante entre Daenerys Targaryen y ser Barristan Selmy que puede aportar algo de luz a este enigma. Antes de nada debemos recordar que el anciano caballero ha servido como guardia real a hasta tres reyes de la casa Targaryen.

“-También presencié el matrimonio de vuestros padres –continuó ser Barristan-. Perdonadme, pero entre ellos no había afecto, y el reino lo pagó muy caro, mi reina. 
-Si no se querían, ¿por qué se casaron?
-Por orden de vuestro abuelo. Una bruja de los bosques le había dicho que el príncipe prometido nacería de esa estirpe. 
-¿Una bruja de los bosques? –repitió Dany sorprendida.
-Llegó a la corte con Jenny de Piedrasviejas. Era una persona diminuta, grotesca. Muchos opinaban que se trataba de una enana, pero lady Jenny le tenía mucho cariño y decía que era una hija del bosque. 
-¿Qué fue de ella?
-Refugio Estival. –Dos palabras funestas.”

No cabe duda de que esta bruja de los bosques, diminuta y grotesca, de la que se dice que podía ser una hija del bosque, y de la que no sabemos su nombre, tiene muchas papeletas de ser el Fantasma de Alto Corazón. Además también parece tener visiones, ya que aseguró que el príncipe prometido (una profecía que obsesionó bastante a algunos Targaryen) nacería de la estirpe de Aerys y Rhaella, los padres de Daenerys, y por su culpa el propio Jaehaerys los obligó a casarse.
Existen unas cuantas pruebas más de la relación del Fantasma de Alto Corazón con la misteriosa bruja de los bosques sin nombre. Por ejemplo, hay varias referencias dispersas a una canción que trata de una tal Jenny de Piedrasviejas. En Tormenta de espadas, Robb Stark pasa por las ruinas de Piedrasviejas de camino a Los Gemelos y recuerda que había una canción de “Jenny de Piedrasviejas, con flores en el cabello.” Según la canción Jenny tenía un amante, el Príncipe de las Libélulas. En el epílogo de este mismo libro Tom Siete el bardo canta un par de estrofas de una canción muy triste: “En los salones de reyes que ya no están, Jenny baila con sus fantasmas…”
Pues bien, recordemos que el Fantasma de Alto Corazón solo pedía una cosa a cambio de sus visiones: que Tom Siete le cantara una canción, y que siempre era la misma. No sabemos cuál era, pero sí que era muy triste ya que la anciana se echaba a llorar al escucharla. Si a ello sumamos que el Fantasma asegura que “Ya me ahogué con el dolor de Refugio Estival” y que Barristan Selmy cree que la bruja de los bosques encontró su final en Refugio Estival parece bastante claro que ambos personajes tienen muchas posibilidades de ser el mismo (y que a pesar de lo que piensa Selmy no murió allí).
Aún quedaría por averiguar lo que de verdad sucedió en Refugio Estival, un trágico suceso que marcó la historia posterior de los Siete Reinos, pero del que hasta el momento George Martin nos ha servido la información con cuentagotas. Sabemos que fue una tragedia donde murieron entre otros el rey Aegon V, su hijo Duncan (conocido como el Príncipe de las Libélulas) y el Lord Comandante de la guardia real ser Duncan el Alto. Sabemos que hubo un incendio que consumió el lugar, probablemente en un intento fallido de hacer eclosionara huevos de dragón. Sabemos que el príncipe Rhaegar nació allí ese mismo día, que solía visitar sus ruinas en solitario y que debido a los sucesos que marcaron la fecha de su nacimiento muchos llegaron a pensar que Rhaegar era el príncipe prometido. Y todo por la profecía de una bruja de los bosques que se hizo amiga de Jenny de Piedrasviejas, y que todavía recuerda con dolor los sucesos de Refugio Estival.

domingo, 23 de febrero de 2014

El Fantasma de Alto Corazón (1)



Hace ya dos años que George R. R. Martin visitó el festival Celsius 232 que se celebra en Avilés y en una de las múltiples entrevistas que concedió durante esos días comentó: “Las profecías son, como sabes, una espada de doble filo. Cuanto más las intentas evitar, más te acercas a que se hagan realidad.” (aquí). Evidentemente el escritor americano sabe de lo que habla, ya que no en vano en su saga Canción de Hielo y Fuego abundan las profecías, así como las visiones (tanto del pasado como del futuro) que tienen diversos personajes. La mayor parte de las visiones del futuro acaban por cumplirse de forma inevitable, como indicando que en el mundo de Poniente existe un destino que no se puede eludir, aunque quizá si atisbar si se presta la suficiente atención a las señales.
Uno de los personajes que más tiene que ver con el complejo tema de las profecías es la extraña anciana sin nombre conocida simplemente como el Fantasma de Alto Corazón. En Tormenta de espadas Arya es capturada por los bandidos de la Hermandad sin Estandartes y estos la llevan hasta un lugar llamado Alto Corazón, una colina situada al sur de Aguasdulces. En la novela es descrita como

“una colina tan alta que a Arya le pareció que desde allí arriba se podía ver medio mundo. En la cima había un círculo de grandes tocones blanquecinos, lo único que quedaba de lo que otrora fueran poderosos arcianos. Arya y Gendry rodearon la cima para contarlos. Había treinta y uno, y algunos eran tan anchos que le habrían servido de cama.
Según le contó Tom de Sietecauces, Alto Corazón había sido un lugar sagrado para los hijos del bosque, y parte de su magia permanecía en aquel lugar. (…) Según le dijo Tom, los lugareños evitaban aquel paraje; se decía que estaba hechizado por los fantasmas de los hijos del bosque que habían muerto allí cuando el rey ándalo llamado Erreg el Matarreyes había talado su bosque.”

Como vemos el lugar en sí parece bastante mágico, uno de los lugares del sur de Poniente donde antaño había arcianos y relacionado con los misteriosos hijos del bosque. Su fama entre la gente sencilla es de un lugar embrujado y lleno de fantasmas al que no suelen acercarse. Pues bien esa misma noche Arya se despierta de madrugada y descubre que los bandidos están hablando con

“una mujer diminuta, un palmo más bajo que la propia Arya, más vieja que la Vieja Tata, toda encorvada y arrugada, apoyada en un nudoso bastón negro. Tenía el cabello blanco tan largo que casi le llegaba al suelo. Cuando el viento se lo agitaba, le rodeaba la cabeza como una nube tenue. Tenía la piel aún más blanca, del color de la leche, y a Arya le pareció que sus ojos eran rojos, aunque desde su escondite entre los arbustos no habría podido jurarlo.”

Si la descripción de la anciana ya es de por sí lo bastante llamativa, son sus palabras con los bandidos seguidores de Lord Beric Dondarrion las que más nos interesan.

“-Los antiguos dioses están inquietos y no me dejan dormir –oyó decir a la mujer-. Soñé, y vi una sombra con un corazón llameante que mataba a un venado de oro, así fue. Soñé  con un hombre sin rostro que aguardaba en un puente que se balanceaba y oscilaba. Tenía en el hombro un cuervo ahogado con algas colgando de las alas. Soñé con un río turbulento y una mujer que era un pez. Las aguas la arrastraban, muerta estaba, con lágrimas rojas en las mejillas, pero los ojos se le abrieron, y el terror me despertó.”

A cambio de sus sueños, la extraña anciana le pide a Tom Siete, el bardo, una canción. A la mañana siguiente la anciana ya no está, pero Arya interroga a Tom al respecto.

“-¿Era un fantasma? 
-¿Se quejan los fantasmas de que les duelen las articulaciones? No, no es más que una vieja enana. Un bicho raro y malo. Pero sabe cosas que no debería saber y, a veces, cuando alguien le cae en gracia, se las dice.
-¿Vos le caéis en gracia? –preguntó Arya, incrédula. 
-Al menos le gusta como canto –dijo el bardo riéndose-. Pero siempre quiere que le cante la misma canción de mierda. Bueno, no es que la canción sea mala, pero me sé otras igual de buenas.”

Como vemos los bandidos saben que la anciana tiene poderes para averiguar cosas, o si lo llamamos de otra manera el don de la visión (algo que al parecer tenían los verdevidentes de los hijos del bosque, los adoradores de los árboles corazón como los que crecían antiguamente en Alto Corazón). Después de leer Tormenta de espadas no es muy difícil identificar los sucesos con los que sueña el Fantasma de Alto Corazón, sueños donde se mezclan sucesos pasados y futuros. El primer sueño trata de la muerte de Renly Baratheon a manos del espectro fruto de la brujería de Melisandre de Asshai (que ocurrió en el libro anterior de la saga, Choque de Reyes).
El segundo sueño es más oscuro, pero parece predecir la muerte del Rey de las Islas del Hierro, Balon Greyjoy, que al final de Tormenta de espadas se cae de uno de los puentes colgantes de Pyke y aparece ahogado varios días después en la costa.
El último sueño probablemente sea el más claro de todas las visiones: la mujer-pez que flota muerta en un río es Catelyn Tully (recordemos que después de la Boda Roja los Frey arrojarán su cadáver al Forca Verde como burla de las costumbres funerarias de la casa Tully), y el Fantasma de Alto Corazón ve su futura resurrección gracias a la intervención de Thoros de Myr y Lord Beric.