Las inmesidades del espacio siempre han parecido un lugar frío y vacío en Star Wars... o eso creíamos hasta el último episodio de la serie Rebels. Si, vale que de vez en cuando uno tiene un encuentro desagradable en un asteroide como le ocurría a Han, Leia y compañía en el Halcón Milenario en El Imperio contraataca, pero lo habitual es que en un viaje en nave espacial no te cruces con nada que no sean otras naves. Por esa razón la tripulación del Espíritu se lleva una sorpresa de las grandes cuando de camino en su nueva misión se topan con toda una manada de gigantescos purrgils.
Estas criaturas que parecen ballenas espaciales ponen de los nervios a Hera (más adelante sabremos que sus miedos se deben a los numerosos accidentes que causan en el hiperespacio); sin embargo, Ezra siente una extraña conexión con los animales.
Estas criaturas que parecen ballenas espaciales ponen de los nervios a Hera (más adelante sabremos que sus miedos se deben a los numerosos accidentes que causan en el hiperespacio); sin embargo, Ezra siente una extraña conexión con los animales.



