Esta semana ha llegado a las librerías el nuevo libro de George R. R. Martin. Fuego y Sangre es un recorrido en forma de crónica histórica por los reinados de los primeros siete reyes de la dinastía Targaryen, desde Aegon el Conquistador hasta la regencia de Aegon III Veneno de Dragón. Ya hemos podido ver, en esta fotoreseña, el aspecto de la edición de Plaza y Janes, y hoy os traigo un fragmento que nos permite echarle un vistazo detallado al espinoso tema de la traducción.
Aunque seguramente ya sois muchos los que tenéis en vuestras manos esta nueva obra ambientada en los Siete Reinos, para aquellos que todavía no os hayáis hecho con ella os servirá para comprobar que la traducción se ajusta a la terminología canónica de la saga en español. Es decir, que usa los mismos nombres y topónimos que los libros de George R. R. Martin publicados por Gigamesh.
El fragmento no es ninguna novedad: es la versión de la conquista de los Siete Reinos por Aegon que ya pudimos leer en El Mundo de Hielo y Fuego. Eso sí, mientras que en esa obra se dedicaban apenas 80 páginas al reinado de todos los reyes Targaryen, en Fuego y Sangre tenemos más 800 páginas que tratan con detalle los gobiernos de los primeros siete reyes de la dinastía de los señores dragón de Poniente.
Fuego y Sangre se ha publicado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 880 paginas y se puede comprar por 32,89 euros (en ebook por 12,34 euros).
SINOPSIS
Siglos antes de que tuvieran lugar los acontecimientos que se relatan en «Canción de hielo y fuego», la casa Targaryen, la única dinastía de señores dragón que sobrevivió a la Maldición de Valyria, se asentó en la isla de Rocadragón.
Aquí tenemos el primero de los dos volúmenes en el que el autor de Juego de tronos nos cuenta, con todo lujo de detalles, la historia de tan fascinante familia: empezando por Aegon I Targaryen, creador del icónico Trono de Hierro, y seguido por el resto de las generaciones de Targaryens que lucharon con fiereza por conservar el poder, y el trono, hasta la llegada de la guerra civil que casi acaba con ellos.
¿Qué pasó realmente durante la Danza de dragones? ¿Por qué era tan peligroso acercarse a Valyria después de la Maldición? ¿Cómo era Poniente cuando los dragones dominaban los cielos? Estas, y otras muchas, son las preguntas a las que responde esta monumental crónica, narrada por un culto maestre de la Ciudadela, que anticipa el ya conocido universo de George R.R. Martin.
Fuego y Sangre brindará a los lectores la oportunidad de tener otra visión de la fascinante historia de Poniente. Esta obra, magníficamente ilustrada con 80 láminas inéditas de Doug Wheatley, se convertirá, sin duda, en una lectura ineludible para todos los fans de la aclamada serie.
LA CONQUISTA DE AEGON
Los maestres de la Ciudadela, encargados de preservar las historias de Poniente, han utilizado la Conquista de Aegon como punto de referencia cronológica durante los trescientos últimos años. Al datar nacimientos, defunciones, batallas y otros sucesos se indica d. C. (después de la Conquista) o a. C. (antes de la Conquista).
Los auténticos eruditos saben que esta datación no es en modo alguno precisa. Aegon Targaryen no conquistó los Siete Reinos de la noche a la mañana; transcurrieron más de dos años entre el desembarco de Aegon y su coronación en Antigua, que ni siguiera puso fin a la Conquista, ya que Dorne seguía sin dejarse someter. Los intentos esporádicos de anexionar Dorne al reino se sucedieron durante todo el reinado de Aegon y hasta bien entrados los de sus hijos, motivo por el que no es posible definir la fecha exacta del final de las guerras de la Conquista.
Incluso la fecha de su comienzo se presta a confusión. Muchos suponen, erróneamente, que el reinado del rey Aegon Targaryen, el primero de su nombre, empezó el día en que desembarcó en la desembocadura del río Aguasnegras, al pie de las tres colinas, donde más adelante se fundaría la ciudad de Desembarco del Rey. Pero no fue así: el rey y sus descendientes celebraban el Día del Desembarco de Aegon, pero el Conquistador cifraba el principio de su reinado en el día en que el Septón Supremo de la Fe lo coronó y ungió en el Septo Estrellado de Antigua. Esta coronación se produjo dos años después del desembarco de Aegon, cuando las tres grandes batallas de las guerras de la Conquista ya llevaban mucho tiempo libradas y ganadas. Por tanto, se infiere que, en realidad, la mayor parte de la conquista de Aegon tuvo lugar del año 2 al 1 a. C. (antes de la Conquista).































