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viernes, 9 de octubre de 2015

Espadas valyrias: fuego, hechizos y sangre (2)

En la primera parte de este ensayo os hablaba del acero valyrio, su importancia en los Siete Reinos y lo poco que sabemos sobre la forma que tenían de forjarlo en la antigua Valyria. Los hechizos y cierta forma de magia de sangre parece que tenían que ver con el secreto celosamente guardado para replegar mil veces el acero, y darle la ligereza y resistencia que convierte en mortales estas espadas.
En todo caso, sabemos que son pocas las espadas de acero valyrio que se conservan en Poniente, y gracias a los maestres de la Ciudadela podemos dar una cifra más o menos exacta de su número:
Las espadas de acero valyrio que quedan en el mundo pueden contarse por miles, pero en los Siete Reinos solo hay 227 de tales armas de acuerdo a los Inventarios del archimaestre Thurgood, aunque algunas de los mismas ya se han perdido o han desaparecido de los anales de la historia.
Evidentemente, no conocemos todas estas espadas ni a sus poseedores pero vamos a hacer un pequeño repaso a las más conocidas.



HIELO (Casa Stark).  
Sin duda, una de las espadas más legendarias de Canción de Hielo y Fuego. Es un mandoble cuya hoja era "tan ancha como la mano de un hombre y en posición vertical era incluso más alta que Robb". La descripción de su hoja en Juego de tronos dice que "era de acero valyrio, forjada con encantamientos y negra como el humo".
Esta espada valyria lleva en posesión de la casa Stark desde un siglo antes de la conquista de Aegon (es decir, que los Reyes en el Norte se hicieron con ella sobre la época en la que la Maldición cayó sobre Valyria) pero el nombre de Hielo procede de la misma Edad de los Héroes (cuando la espada que blandían los reyes Stark era otra muy diferente).
Lord Eddard Stark con Hielo (por Michael Komarck)

Cuando Torrhen Stark, el Rey que se Arrodilló, se rindió ante Aegon el Conquistador y se convirtió en primer Guardian del Norte conservó Hielo, a pesar de que sabemos que el primer rey Targaryen recogió su buena ración de espadas de "Lord Stark y sus vasallos" para añadirlas al Trono de Hierro.
Es sin duda una hermosa obra valyria, porque hasta la propia Catelyn Tully (una mujer poco dada a elogiar la guerra o los guerreros) reconoce que:
[...]Hielo poseía una belleza propia. La habían forjado en Valyria, antes de que la Maldición cayera sobre el antiguo Feudo Franco, donde los herreros trabajaban el metal tanto con hechizos como con martillos. Hielo tenía cuatrocientos años y conservaba el filo del día en que la forjaron. Su nombre era aún más antiguo, un legado de la edad de los héroes, cuando los Stark eran los Reyes en el Norte.
Sin embargo, como todos sabemos, esta bella y mortífera obra de arte ya no existe. Lord Eddar Stark la llevó con él a Desembarco del Rey cuando fue nombrado Mano del Rey, pero cuando fue declarado traidor y ejecutado la espada quedó en poder de Ser Ilyn Payne, Justicia del Rey.
Finalmente, Lord Tywin vio en la espada de sus enemigos la fuente para conseguir lo que llevaba décadas añorando: una espada valyria para la casa Lannister. En realidad, debido al gran tamaño de Hielo, consiguió dos: las siguientes en la lista.


lunes, 5 de octubre de 2015

Espadas valyrias: fuego, hechizos y sangre (1)

La mítica y misteriosa Valyria, surgida entre los fuegos de las Catorce Llamas y forjada gracias al poder de los Señores Dragón, se convirtió en una de las fuerzas más poderosas del mundo antiguo de Canción de Hielo y Fuego. Su poder se extendió a lo largo de gran parte del continente de Essos durante siglos y fueron muchas las maravillas que se crearon en el máximo apogeo de esta civilización, desde el corazón de la misma Volantis hasta la fortaleza de Rocadragón; pero si hay una obra de los antiguos valyrios que continúa asombrando y causando envidia en todo Poniente esa es el acero valyrio.
Lord Eddard con la espada valyria de la casa Stark: Hielo.
Para una cultura tan belicosa como la de los Siete Reinos poseer hojas forjadas con este acero, "mucho más liviano, más fuerte, y más afilado" que el mejor acero forjado en castillos se convierte en una cuestión de orgullo y prestigio. Las grandes casas nobles de Poniente se enorgullecen de poseer al menos una espada valyria que pase de generación en generación... y las que no la tienen hacen todo lo posible por hacerse con una.
Un buen ejemplo del prestigio que concede el poseer estas armas es cuando en Tormenta de espadas se nos habla de los intentos de Lord Tywin Lannister de hacerse con un mandoble de acero valyrio para su casa (huérfana de tal joya desde que el rey Tommen II de la Roca perdiera a Rugido en su insensato viaje a las ruinas de Valyria). Entonces se nos dice que "los señores [de casas menores] le entregarían de buena gana a sus hijas a cualquier Lannister que se las pidiera, pero conservaban las espadas familiares como tesoros".
El problema del acero valyrio, y  quizá también el origen de lo preciado que se ha vuelto, es que desde la caída de Valyria la forja de este metal es un secreto dominado por muy pocos. Las espadas que hay en el mundo son las que se conservan de los trabajos de los antiguos valyrios.
¿Sabemos su número? Pues según se dice en El Mundo de Hielo y Fuego:
Las espadas de acero valyrio que quedan en el mundo pueden contarse por miles, pero en los Siete Reinos solo hay 227 de tales armas de acuerdo a los Inventarios del archimaestre Thurgood, aunque algunas de los mismas ya se han perdido o han desaparecido de los anales de la historia.
Estas más de doscientas espadas que hay en Poniente sabemos que fueron llegando durante los dos siglos previso a que Valyria fuera destruida por la Maldición:
Dos siglos pasaron—siglos en los que las codiciadas espadas de acero valyrio comenzaron a llegar a los Siete Reinos con mayor rapidez que antes—pero no con tanta rapidez como para complacer a todos los señores y reyes que las deseaban.

La península de Valyria en la actualidad.
Debido a los siglos transcurridos y sobre todo al apocalíptico y repentino final de la civilización valyria es poco lo que sabemos sobre la forja de estas míticas armas, salvo que en un principio los valyrios extraían el acero de los propio volcanes que había en su península natal:
Las montañas ardientes de las Catorce Llamas eran ricas en minerales, y los Valyrios los anhelaban: cobre y estaño para el bronce de sus armas y monumentos; también hierro para el acero de sus legendarias espadas; y como siempre, también oro y plata para pagarlo todo.
Como ya he comentado arriba, hay una serie de características que hacen que el acero valyrio sea mucho mejor para la forja de armas: consigue que el metal sea más ligero y a la vez más fuerte, y el filo de estas armas nunca se pierde ni se embota por mucho que se use. No en vano, sabemos que muchas de las armas de acero valyrio que se mencionan en Canción de Hielo y Fuego siguen afiladas después de siglos en manos de algunas casas nobles.