SINOPSIS: [¡Ojo, spoilers del Libro de los Caídos!] Han pasado muchos años desde que tres guerreros teblor llevaron la matanza y el caos al pequeño asentamiento lacustre de Lago de Plata. Mientras la ciudad se ha recuperado, el legado de ese horror pasado permanece, incluso cuando las tribus teblor del norte ya no se aventuran en las tierras del sur. Uno de esos tres, Karsa Orlong, ahora es considerado un dios, aunque indiferente. En realidad, han surgido muchos cultos y religiones nuevos en todo el mundo de Malaz, incluidos los que adoran a Coltaine, el Dios de las Alas Negras y, popular entre los soldados del Imperio, los seguidores del culto de Iskar Jarak, Guardián de los Muertos.
Una legión de infantes de marina malazanos marcha hacia Lago de Plata respondiendo a la información que indica que las tribus más allá de la frontera se están moviendo. Los infantes de marina no están muy seguros de a qué se van a enfrentar, pero, aunque el ejército de Malaz ha evolucionado y estos no son los infantes de marina de antaño, una cosa no ha cambiado: se encargarán de lo que sea que se les presente. O morirán en el intento.
Mientras tanto, en las altas montañas, donde habitan las tribus de los teblor, ha surgido un nuevo caudillo. Marcado por las hazañas de Karsa Orlong, tiene la intención de enfrentarse a su dios, incluso aunque para lograrlo tenga que abrirse un sangriento camino a través del Imperio malazano. Más arriba en las montañas, ha surgido una nueva amenaza, y ahora los teblor se están quedando sin tiempo.
La tan temida invasión está a punto de comenzar. Y esta vez no serán tres simples guerreros. Esta vez, miles están a punto de inundar las tierras del sur. Y en su camino, una sola legión de infantes de marina malazanos...
Parece que el pasado está a punto de volver a visitar Lago de Plata, y eso nunca es bueno...
[
Prólogo traducido de la novela]
RESEÑA: No creo que vaya a sorprender a nadie diciendo que uno de los libros que con más ansia llevo esperando desde que se anunció ha sido la nueva novela de
Steven Erikson, ya que después de mucho tiempo al fin podríamos ver cumplida una promesa que nos hizo el autor: descubrir que había sido de unos de sus personajes más memorables. Una década después de concluir la impresionante odisea fantástica de
Malaz el Libro de los Caídos, el escritor canadiense regresa a su complejo y rico universo para iniciar
una nueva trilogía. Una secuela directa de su decalogía fantástica en la que pretende
explorar la huella dejada en este mundo por unos de los personajes más carismáticos o inolvidables (para bien o para mal, según a quién se pregunte) de toda la saga.
"Toda esperanza de libertad está perdida cuando el pasado es una prisión que no puedes abandonar".
La nueva obra está
ambientada en Genabackis, el continente donde todo se inició hace ya mucho tiempo en
Los jardines de la Luna, y donde ahora Erikson nos trae de vuelta para llevarnos con
un puñado de pelotones de la 14ª legión malazana que se encargan de proteger las tierras del norte. Un escaso grupo de jóvenes soldados, con alguno más veterano que traerá algo de calor al corazón del lector, y que recibirán
la misión de trasladarse hasta Lago de Plata ante la llegada de informaciones preocupantes para la seguridad de las fronteras del Imperio de Malaz.Y en Lago de Plata vive el joven Rant, un chico medio teblor al que todos en la aldea odian o temen, y al cual una conflictiva relación con su madre colocará contra las cuerdas de forma irreversible. La búsqueda de sus raíces lo pondrá en la senda que le hará descubrir la verdad sobre su pasado y sobre el peligroso legado que carga sobre sus hombros por culpa de su sangre. Mientras tanto, el altiplano de Laederon ha cambiado mucho desde que Karsa Orlong y sus compañeros guerreros lo abandonaron en busca de la gloria. Ahora una temible amenaza pende sobre todos los teblor, que tendrán que aprender nuevos modos si no quieren desaparecer para siempre.
Con estos hilos argumentales, poblados con una
gran variedad de personajes principales y secundarios, Erikson va construyendo la historia de este primer testimonio, donde el lector veterano podrá comprobar de primera mano
el terrible rastro dejado por el toblakai a lo largo y ancho de Genabackis. Su ascenso a dios, un dios indiferente e inclemente, lo convierte en una figura lejana a cuyo alrededor giran las tramas sin llegar alcanzarlo en ningún momento. Y es que lo ocurrido en la primera parte de
La Casa de Cadenas proyecta su ominosa sombra sobre las vidas de varios de los personajes principales de
The God is Not Willing, marcando sus existencias para bien o para mal.
Sus decisiones, sus búsquedas o sus anhelos son frutos amargos del dolor, la brutalidad y la barbarie dejados a su paso por Karsa Orlong.Pero no todo es una mirada al pasado de la saga, porque afortunadamente Erikson inyecta sangre nueva en la trilogía trayendo a la palestra a toda una galería de nuevos personajes con sus propias tramas y conflictos. Soldados del Imperio de Malaz, una compañía de mercenarios, salvajes jhecks o guerreros teblor llevan la voz cantante en esta nueva saga, con algún ascendiente menor metiéndose de por medio, dándole a todo un regusto más que familiar pero con la suficiente frescura para mantener al lector satisfecho durante todo el desarrollo de este primer testimonio.
"El Imperio de Malaz está tensado, exhausto, hundido en la complacencia. Cuando has demostrado ser imparable, eventualmente llegas a creer en tu propia inmortalidad. Crees que tu pura inmensidad garantiza tu supervivencia. Pero eso es un engaño. Ningún imperio es demasiado grande para fracasar. Y fallará. Y bien puede comenzar aquí, en Genabackis."
También juega a su favor que Erikson apuesta en Tale of the Witness por un retorno estilístico a las primeras novelas de la saga malazana, algo de lo que ya nos había advertido hace tiempo, y que aligera a esta nueva trilogía de un exceso de páginas dedicadas al mundo interior de los personajes o la reflexión filosófica (algo de lo que la decalogía principal empezó a abusar en exceso en sus últimas entregas, para disgusto de algunos lectores, aunque reconozco que no es mi caso).
The God is Not Willing es por ello mucho mas directo, contenido, conciso y sencillo, pero manteniendo las características definitorias del Malaz de Erikson. El autor canadiense sigue fijando su afilada y crítica mirada sobre multitud de temas de la más candente actualidad, desde las crisis de refugiados, el papel del hombre de pie en los conflictos, o las temibles consecuencias del cambio climático. Donde, adecuándose quizá a este tono más ágil y contenido, Erikson usa de una menor sutileza de la que nos tenía acostumbrados en los diez volúmenes del Libro de los Caídos a la hora de hacernos llegar alguna de sus reflexiones. No obstante esto solo se percibe en algún punto muy concreto del desenlace de la obra, sin quitarle para ello su sutil toque a la gran mayoría de la historia, logrando una vez más una emocionante y ágil trama que consigue hacer reflexionar al lector sobre multitud de temas.
"Esos infantes de marina eran raros. ¿Cuántos puñetazos en el rostro podían encajar, solo para levantarse de nuevo una vez más? Era como si solo vivieran para desafiar la fiera voluntad del mundo".
Porque todo The God is Not Willing está trufado de acción, humor, personajes carismáticos, secretos, sorpresas y revelaciones (e incluso con sitio para explicar alguna duda dejada por los sucesos de Los jardines de la Luna… ¡¡¡¡22 años después de su publicación!!!! Hay que querer a este hombre). Es, pues, un agradable retorno al hogar donde los soldados malazanos vuelven a lograr convertirse en las estrellas de la función, ganándose al lector por su carisma, su humanidad, su valentía y su alocado comportamiento. Al terminar la lectura el lector puede añadir un puñado de nombres nuevos a la lista de personajes memorables de Erikson, siempre carismáticos y humanos, con ese punto singular con el que que el canadiense logra hacerlos singulares. Puede que el ejército de Malaz haya cambiado, pero las personas que lo conforman siguen siendo una incomparable y disparatada caterva de todo tipo de personalidades y temperamentos.
El desquiciado y descacharrante humor de Erikson vuelve a hacer acto de presencia, pero siempre equilibrado con una historia de tragedia, guerra, consecuencias y compasión. Todo al servicio de unos personajes dispuestos a sacrificarse por lo que consideran que vale la pena, o para dejar atrás la carga del pasado para luchar por lo que valoran como lo honesto y recto. Con ello logra dar vida a diversas tramas que se entrelazan con agilidad y concisión para desembocar en un imparable tramo final, donde la acción y lo emotivo se dan la mano con la pericia de la que suele hacer gala Erikson en los desenlaces de sus obras malazanas.
"No te apartas. No te apresuras a regresar a tu propia vida, a tu propio mundo, y te dices a ti mismo que tu familia, tus seres queridos, son todo lo que importa. Si realmente fueran todo lo que importara, entonces en tu mundo a ninguna otra persona que no seas tu o tu familia les importarías una mierda. Y en un mundo como ese, bien podría ser mejor estar muerto que vivo."
EN CONCLUSIÓN: Con
The God is Not Willing el canadiense Steven Erikson
nos lleva de vuelta a su universo fantástico de Malaz de forma tan emocionante como refrescante, apostando por
una narración más concisa y breve pero con las características que nos enamoran de este universo fantástico. Una saga secuela que no juega a mantenerse de las rentas sino que
busca el interés en nuevos personajes y tramas argumentales, que con firmes cimientos en lo que el lector ya conoce del universo malazano gracias al
Libro de los Caídos nos llevar ahora por nuevos derroteros. Una trama donde
la guerra, los choques culturales y la crisis climática sirven de telón de fondo para la presentación de personajes carismáticos, para el despliegue de la acción y la magia, con una historia bien cargada de humor, compasión y sorpresas. Todo ello en un primer testimonio donde la imponente figura del toblakai se mantiene en segundo plano, proyectando su alargada sombra sobre las vidas y decisiones de los personajes de la nueva saga, a la espera de lo que está por venir.
Un excelente retorno a casa que demuestra que Erikson sigue en plena forma a la hora de mantener al lector enganchado con su mezcla de acción, reflexión y emoción bien equilibrados.
Un Dios Inclemente al que esperamos con ganas
en español en febrero de 2022.
VALORACIÓN