El 2017 parece que va a llegar repleto de lecturas apasionantes para los aficionados a la fantasía y la ciencia ficción. Uno de los culpables de lo bien que pinta el recién estrenado año es el escritor
China Miéville, que por fin volverá a publicarse en español gracias a Nova. El sello de fantasía y ciencia ficción de Ediciones B ha
recuperado al existoso autor británico, ganador de premios tan prestigiosos como el World Fantasy Award, el Hugo o el Arthur C. Clarke (este último hasta en tres ocasiones),
y el próximo febrero comenzará a reeditar su trilogía de Bas-Lag, que estaba descatalogada en nuestro idioma desde hace mucho tiempo.
El primer volumen de dicha trilogía, La estación de la calle Perdido, se pondrá a la venta el 8 de febrero en la ediciones de lujo a las que nos ha acostumbrado Nova: es decir, en tapa dura con sobrecubierta. En esta trilogía Miéville nos transporta hasta su ficticio universo de Bas-Lag donde coexisten la magia con la tecnología steampunk, y donde habitan diversas especies inteligentes. En La estación de la calle Perdido nos metemos de lleno en la vida de Nueva Corbuzon, una metrópoli bulliciosa y brutalmente estratificada donde un Parlamento (compuesto por miembros de las élites y sostenido por la fuerza militar) rige los destinos de una población marginal, ingente y prácticamente paria de drogodependientes, prostitutas, artesanos y delincuentes.
Desde Nova destacan que "sin ser del todo un libro steampunk La estación de la calle Perdido tiene algo de parábola victoriana, de versión sci-fi de Oliver Twist en la manera de describir la suciedad y la miseria en las calles. A lo que Miéville añadía un ingrediente más: la xenofobia."
La estación de la calle Perdido tiene 832 páginas, se publica en tapa dura con sobrecubierta y se pone a la venta al precio de 25 euros. La traducción de esta primera parte de la trilogía ha corrido a cargo de Carlos Lacasa Martín y Manuel Mata Álvarez-Santullano
SINOPSIS
La metrópolis de Nueva Crobuzon se extiende desde el centro del mundo. Humanos, mutantes y razas arcanas malviven en la penumbra bajo sus chimeneas, donde el río se trona viscoso por los afluentes artificiales, donde las fábricas y fundiciones amartillan la noche. Durante más de mil años, el Parlamento y su brutal milicia han gobernado una vasta economía de obreros y artistas, espías y soldados, magos, yonquis y prostitutas. Pero acaba de llegar un extraño con el bolsillo lleno y una demanda imposible. De forma torpe, inadvertida, algo imposible es liberado.
Dotado de un especial talento para las ambientaciones exóticas, China Miéville convierte a Nueva Crobuzon en un vigoros escenario en el que se dan cita los ecos de un Londres victoriano, la distopía más agria, la poderosa imaginería de la literatura gótica y originales razas atropomórficas. Sirviéndose de los recursos clásicos de la literatura fantástica y de anticipación, inaugura una fórmula narrativa fresca y novedosa, capaz de fascinar por igual a público y crítica hasta convertir "La estación de la calle Perdido" en la gran revelación de 2000 en el Reino Unido, donde ha sido galardonada con los principales premios literarios.
Para los más impacientes Nova también nos ha mostrado ya las portadas que lucirán en su colección los demás títulos de la trilogía de Bas-Lag: La cicatriz (que pretende publicar en el otoño de 2017) y El Consejo de Hierro (que saldrá en el primer trimestre de 2018).
¿Qué os parece el comienzo de la trilogía de China Miéville?