martes, 28 de junio de 2022

Reseña: Crónicas marcianas, de Ray Bradbury

SINOPSIS: Publicada por primera vez en 1950, "Crónicas marcianas" concedió el reconocimiento literario a Ray Bradbury por parte de la crítica, rendida ante una obra maestra que viene siendo publicada ininterrumpidamente desde entonces. "Crónicas marcianas" no es, "stricto sensu", una novela, sino una sucesión de relatos sobre la azarosa colonización de Marte por la humanidad, y dichos relatos tejen y componen un todo, en una ingeniosa forma de estructurar una colección de historias con vocación de novela. Se ha discutido la filiación del conjunto a la ciencia ficción o la fantasía, aunque, más allá de que el Marte de Bradbury pueda pertenecer a uno u otro género, lo que realmente importa es la intención de fraguar una realidad alternativa para explorar la dimensión moral y psicológica del ser humano, así como el enorme talento y el sentido de la maravilla desplegados en estas páginas.


RESEÑA:
Mientras el ser humano todavía sigue soñando con poner el pie en Marte como primera parada de nuestra futura expansión fuera de la Tierra en el ya lejano 1950 el escritor Ray Bradbury imaginó la colonización de nuestro planeta vecino en sus afamadas Crónicas marcianas. Una obra convertida casi de forma inmediata en un clásico de la ciencia ficción, aunque el propio Bradbury se empeñó siempre en señalar que no es una obra de ciencia ficción. Y lo cierto es que no hace falta avanzar mucho en su lectura para reconocer que hay que hacer caso al genial autor de Waukegan: sus Crónicas marcianas se escapan de la mera ciencia ficción especulativa y científica para ofrecernos una obra donde fantasía, onirismo, realidad y añoranza se entremezclan para crear un palpitante fresco de la condición humana, de los sueños, deseos, miedos o ansias que mueven a las personas, con Marte como una nueva tierra donde hacer realidad las esperanzas de libertad y cambio.
Para empezar hay que dejar claro que Crónicas marcianas no puede ser clasificada de novela al uso. Formada por una serie de relatos, de variada extensión, que a través de multiples historias y personajes van conformando un tapiz mayor que nos ofrece una visión multifacética de la colonización de Marte por el ser humano. Una colonización que nos muestra tanto lo peor como lo mejor del género humano, que traslada sus sueños y esperanzas de libertad al planeta rojo pero que causa la destrucción de sus habitantes nativos y la transformación del entorno en un remedo triste y anodino de la vida en la Tierra (o más concretamente del célebre ‘American way of life’ de la década de 1950).
Bradbury va construyendo un relato cronológico y emocional de la llegada del género humano a Marte, como si de una nueva colonización de América o del lejano Oeste estadounidense se tratara. Diversas misiones que van amartizando por oleadas, mostrándonos el inevitable cambio que va a transformar tanto el planeta que pisan como a las personas que llegan para colonizarlo. El autor norteamericano se aleja de la ciencia ficción más científica para trasladarnos todo ello de una forma poética y literaria, haciendo hincapié en las emociones, sentimientos y sensaciones de las personas, en la huella que el viaje a Marte y que el contacto con el planeta, su geografía, su fauna y sus habitantes van a dejar en ellos.
Crónicas marcianas va tejiendo así un completo mosaico de personajes, sucesos y eventos que conforman una gran imagen de la colonización. Desde las primeras y desastrosas misiones, con un tono entre irónico, humorístico y surrealista, hasta el momento en el que el hombre ya está plenamente asentado en un Marte terraformado (aunque sería más adecuado decir americanizado). Y es que Bradbury nos presenta un planeta Marte que los humanos acaban convirtiendo en una prosaica y gris reproducción de la vida americana de los 50, calcando viviendas, situaciones cotidianas y formas de existencia estadounidense. De esta forma toda la magia y el exotismo del lejano planeta van quedando atrás, en una tragedia imparable donde la otredad singular de los marcianos es totalmente reemplazada por la colonización cultural de los norteamericanos.
Las principales víctimas de esta colonización son, por supuesto, los habitantes milenarios del planeta rojo. Una raza marciana que primero trata de engañar a los humanos para evitar su llegada, pero que acabará mermada y casi borrada de la existencia por el contacto con los humanos, sus enfermedades y su imparable expansión. En torno a este tema es donde Bradbury nos deja sus relatos más potentes, examinado la tragedia que representa la colonización, mostrando un brutal choque cultural que solo puede acabar con la extinción de una raza (la marciana) reemplazada por la humana. Son relatos magistrales como Aunque siga brillando la luna, La mañana verde o Encuentro nocturno.
Otros relatos nos llegan preñados de una añoranza y pérdida más íntima, con Marte como una tierra de promisión donde encontrar la libertad, con personajes que rememoran sus plácidas vidas de infancia o que luchan por superar la pérdida de sus seres queridos en su nuevo mundo. Bradbury ofrece un emotivo simulacro de reencuentros con los que nos han dejado a través de la magia y el onirismo que pueblan las ciudades marcianas muertas y sus últimos habitantes, que parecen los únicos capaces de otorgar un rayo de luz a las vidas grises de los humanos. Brillan especialmente relatos tan potentes e inspiradores como Los globos de fuego, El desierto, Usher II o El marciano. 
También me han resultado especialmente inspiradores los dos relatos que sirven de despedida de Crónicas marcianas, donde Bradbury se muestra tan pesimista sobre el futuro de la Tierra como esperanzado en que nuestro futuro está lejos de nuestro planeta natal. Son los magistrales relatos Vendrán lluvias suaves (con una desolada y muerta Tierra como consecuencia de la guerra nuclear) o El picnic de un millón de años (que nos ofrece la esperanza de un nuevo principio para la humanidad en Marte, alejados de los errores cometidos en el pasado).
La nueva edición de Cátedra en su siempre recomendable colección Letras populares nos llega con nueva traducción de Jesús Isaías Gómez López, que además se encarga de presentarnos el libro con un extenso y jugoso ensayo introductorio que analiza vida y obra de Bradbury, y que además anota con multitud de información todos los relatos. Eso sí, cabe señalar que en la mayoría de relatos han desaparecido los saltos internos entre escenas, que el lector puede encontrar desconcertante en algunos puntos porque son las pausas con las que Bradbury va separando la acción en las distintas partes de cada historia. Pero salvando esto, la edición es una completa y enriquecedora aportación para disfrutar de las Crónicas marcianas al tiempo que se comprende mejor su contexto histórico-creativo y la figura inmortal de Ray Bradbury.

EN CONCLUSIÓN:
Crónicas marcianas es una obra tan poética como emotiva que imagina la colonización de Marte a través de una serie de historias cortas hilvanadas cronológicamente para mostrarnos multitud de facetas y aristas del género humano al reaccionar al contacto con otras culturas o razas. Alejándose de la ciencia ficción especulativa y cientifista Bradbury se dedica a explorar los distintos aspectos y matices de la colonización y los choques culturales, con una humanidad dispuesta a trasladar su forma de vida (el ‘American way of life’ de los 50) a un lejano planeta aún a costa de acabar con las formas de vida que lo pueblan y con todo aquello que lo convierte en un lugar diferente y casi mágico. Relatos que se mueven desde lo irónico y lo humorístico hasta lo trágico y pesimista, con una gran variedad de temas y enfoques que aunque no todos son igual de potentes emocional y literariamente sirven para mostrarnos un rico mosaico de emociones humanas que sirven crear una visión multifacética cargada de poesía, onirismo, emotividad o añoranza de nuestro primer paso por Marte.


VALORACIÓN

FICHA
Crónicas marcianas
Ray Bradbury
Ediciones Catedra
Traducción de Jesús Isaías Gómez López
Tapa blanda con solapas, 512 páginas
20,95 euros



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4 comentarios:

  1. ¡Wow! Es una obra que lleva maravillándome desde hace mas de cuarenta años. Cada vez que leo el Picnic de Un Millón de Años me estremezco, y es eso lo que busco en las grandes obras: que me muevan o me conmuevan pero que no me dejen indiferente. Muchas gracias Daniel por tu reseña.

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    1. ¡Muchas gracias Diego! No me extraña, tanto El picnic como Aunque siga brillando la luna me parece de lo mejorcito del género, impresionante Bradbury

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    2. Daniel, para cuando puedas, te recomiendo de Bradbury muy encarecidamente el cuento "Un milagro de rara invención" publicado en la colección "La maquinarias de la alegría" de Minotauro. Es simplemente mágico.

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    3. Apuntado Diego, que tengo más que leer de Bradbury 😉

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