SINOPSIS: Neal Stephenson vuelve con su mejor obra desde Criptonomicón, un golpe de autoridad en la ciencia ficción actual que ha logrado colarse en la lista de más vendidos del New York Times, crear una gran expectación ante su publicación, convencer unánimamente a la crítica y los lectores y convertirse en uno de los diez libros de ficción científica más vendidos en 2015 en Estados Unidos. Es, pues, en palabras de Booklist, «un libro destinado a dominar tus lecturas anuales de ciencia ficción», al afrontar algunos de nuestros desafíos más desconcertantes en una historia atrevida, absorbente y absolutamente brillante.
¿Qué sucedería si llegase el fin del mundo?
Cuando un hecho catastrófico convierte la Tierra en una bomba de relojería, se inicia una carrera desenfrenada contra lo inevitable. Las principales naciones del mundo elaboran un ambicioso plan para garantizar la supervivencia de la humanidad más allá de nuestra atmósfera. Pero los intrépidos pioneros sufren todo tipo de peligros imprevistos, hasta que solo queda un puñado de supervivientes…
Cinco mil años después, sus descendientes —siete razas diferenciadas que conforman una población de tres mil millones de personas— se embarcan en otro audaz viaje a lo desconocido, hacia un mundo alienígena totalmente transformado por el tiempo y los cataclismos: la Tierra.
Neal Stephenson —autor de genio asombroso e imaginación desbordante— combina ciencia, filosofía, tecnología, psicología y literatura en una excelente obra de ficción especulativa que nos ofrece un retrato de un futuro simultáneamente extraordinario y reconocible.
RESEÑA: Neal Stephenson es uno de esos autores de ciencia ficción que lo ha ganado todogracias a obras como la celebrada Criptonomicón y que ahora ha vuelto a deslumbrar a los devotos del género con su última novela, esta Seveneves que le ha hecho candidato a ganar el Hugo y el Locus. Sin duda la obra merece este reconocimiento porque el escritor de Maryland es capaz de hilvanar una historia profundamente científica pero a la vez repleta de emoción y aventura, con unos personajes que luchan por salir adelante en la situación más difícil imaginable, pero el final de la novela no llega a ser todo lo impactante y potente que podría.
Seveneves (Siete Evas) nos lleva a un futuro no muy lejano en el que un misterioso y repentino suceso conocido como el Agente destruye la Luna convirtiéndola en siete gigantescos fragmentos que orbitan alrededor de nuestro planeta. Lo que en un principio parece un evento astronómico desconcertante y asombroso pronto empezará a volverse una amenaza catastrófica para la supervivencia en la Tierra que obligará al mundo a unirse para buscar una forma de sobrevivir.
En una carrera contrarreloj con un plazo límite de dos años, todo el ingenio humano y la tecnología más moderna serán puestas a prueba para convertir la Estación Espacial Internacional (ISS, o Izzy como la llaman cariñosamente sus habitantes) en el nuevo refugio de la raza humana, en un Arca Nube donde una mínima parte de la humanidad pueda afrontar el terrible cataclismo que se cierne sobre la Tierra y utilizarla como punto de partida para la nueva forma de vida de nuestra raza.
Seveneves nos pone en la piel de diversos personajes que se enfrentan a esta catástrofe, tanto en la Tierra como en órbita y entre los que destacan la intrépida especialista en robots Dinah, la recta Ivy (dos de los muchos habitantes de Izzy) o el doctor Harris, un mediático científico encargado de mostrar al agonizante mundo la visión optimista del plan de supervivencia (aunque él sea uno de los principales escépticos sobre el futuro éxito del plan). Todos ellos nos aportarán una visión completa de las diversas facetas de los dos intensos años antes del desastre repletos de tensiones, enfrentamientos politico-científicos sobre como afrontar la catástrofe y sacrificios personales que ejemplifican lo mejor y lo peor de la humanidad.
Pero si hay algo que llama la atención de la historia de Stephenson es lo documentada que está la novela, y la enorme cantidad de datos científicos que vuelca durante la narración. Y aunque en un principio los temas de los que habla (mecánica orbital, uso de propelente, energía nuclear, cometas, construcción en el espacio, y un largo etcétera...) son sumamente complejos el autor logra ensamblarlos en una odisea espacial tan apasionante que se digieren casi sin querer. Los increíbles retos a los que enfrentan los habitantes del Arca Nube en su lucha por mantener viva la llama de la especie humana hacen que el lector disfrute del complejo telón de fondo científico en el que se mueven sus protagonistas. De hecho, sin todos estos datos el lector no se quedaría tan extasiado ante esta atrevida odisea ni valoraría en su justa medida la absoluta locura que es la exploración espacial (solo apta para los más valientes y atrevidos).
Sin embargo a pesar de las apasionantes dos primeras partes de la novela que se devoran a un ritmo imparable, el último tercio de Seveneves no me ha atrapado de la misma manera. Como la misma sinopsis de la novela desvela (de una forma incomprensible, sinceramente, vaya forma de acabar con la sorpresa) asistimos a un salto de 5.000 años para descubrir las consecuencias del éxodo espacial de la humanidad y vemos como las siete razas resultantes se preparan para el retorno a la Tierra. Quizá el salto narrativo sea excesivamente abrupto y la presentación de la asombrosa y original tecnología del futuro resulta demasiado abrumadora, pero el resultado es que la historia con la que Stephenson ata todos los cabos finales no está a la altura de los dos primeros tercios.
Seveneves es una apasionante odisea espacial, plagada de una gran cantidad de datos e información científica que se disfruta gracias a las increíbles tribulaciones a las que tienen que hacer frente sus personajes que representan la última esperanza de una humanidad que lucha por no desaparecer en el polvo espacial. Sin embargo, la fuerza y la garra de los dos primeros tercios de la novela se pierde en la tercera parte cuando asistimos a un salto de 5.000 años que nos sumerge en las consecuencias del éxodo provocado por el Agente. Aún así, Siete Evas se puede disfrutar como una original aventura con unos cimientos científicos muy sólidos que nos llevan a la auténtica última frontera para poner a prueba el valor de la humanidad.
Nova
816 páginas
30 euros