SINOPSIS [Advertencia: esta sinopsis contiene revelaciones del final del cuarto libro del Archivo de las Tormentas]: Dalinar Kholin desafió al malvado dios Odium a un duelo de campeones en el que se decidirá el futuro de Roshar. Los Caballeros Radiantes solo tienen diez días para prepararse... y la repentina ascensión del taimado e implacable Taravangian al puesto de Odium lo ha sumido todo en una tremenda confusión.
La lucha desesperada prosigue simultáneamente a lo largo y ancho del mundo: Adolin en Azimir, Sigzil y Venli en las Llanuras Quebradas y Jasnah en Ciudad Thaylen. El exasesino Seth deberá purgar Shinovar, su tierra natal, de la oscura influencia de los Deshechos. Lo acompaña Kaladin, que afronta una nueva batalla ayudando a Seth a combatir sus propios demonios... y tendrá que hacer lo mismo con Ishar, el demente Heraldo del Todopoderoso.
Al mismo tiempo, Shallan, Renarin y Rlain se esfuerzan en desentrañar el misterio que hay tras la Deshecha Ba-Ado-Mishram, el de qué papel tuvo en la esclavización de la especie cantora y en el hecho de que los antiguos Caballeros Radiantes mataran a sus spren. Y Dalinar y Navani buscan una ventaja contra el campeón de Odium que solo puede hallarse en el Reino Espiritual, donde el recuerdo y la posibilidad se combinan en el caos. El destino de todo el Cosmere pende de un hilo.
RESEÑA: Viaje antes que destino, es el lema que ha ido guiando el desarrollo del Archivo de las Tormentas, la saga que el propio Brandon Sanderson considera su obra magna. Pero no obstante, todo periplo acaba teniendo que llegar a un desenlace y aunque esta quinta entrega no lo sea, si que estaba marcada a fuego como un momento vital. Porque Viento y verdad solo es el punto intermedio de esta extensa decalogía, donde Sanderson tenía que cerrar tramas importantes antes del salto (tanto temporal en la cronología interna de la saga, como en la escritura del sexto) que enfrenta su saga de Roshar.
Como el gran ‘boom’ literario en el que se ha convertido Sanderson, no había duda de que Viento y verdad era la novela que más iba a dar que hablar a comienzos de este año, tanto para bien como para mal. El final del primer gran arco argumental del Archivo de las Tormentas se intuía como un momento clave en el conflicto que se desarrolla en el Cosmere y parece haberse convertido en una novela divisiva para muchos lectores del autor de Nebraska, con opiniones que van desde los que consideran que es su mejor obra a los que la defenestran como una debacle narrativa.



