SINOPSIS: La inteligencia es un destello fugaz en la larga noche de la historia cósmica. Que pueblen la tierra no una sino dos especies inteligentes al mismo tiempo pone en cuestión cualquier cálculo de probabilidades. El hecho de que esas dos especies, tan distintas como complementarias, forjen una alianza que a su vez enciende una civilización desafía toda lógica.
Los inicios de la alianza entre las hormigas y los dinosaurios fueron humildes, pero de ella surgieron la escritura, las matemáticas, los ordenadores e incluso los viajes espaciales. Una verdadera era de las maravillas que, sin embargo, hará pagar un alto precio a la biosfera de la Tierra y a quienes dependen de ella.
Pese a todo, los dinosaurios se negarán a escuchar la advertencia de las hormigas sobre el inminente colapso ecológico, y al hacerlo dejarán a la Federación Fórmica frente a un único dilema: destruir a los dinosaurios, aniquilar una civilización... ¿o morir junto a ellos?
RESEÑA: La ciencia ficción actual cuenta con Cixin Liu como el representante más valorado y premiado del género en China. Algo que ha demostrado gracias a obras como su espectacular trilogía de los Tres cuerpos, y que ha permitido que veamos traducidas al español otras obras suyas (como la novela La era de la supernova o las antologías La tierra errante y Sostener el cielo). Su publicación más reciente es la novela Sobre hormigas y dinosaurios, en la que Liu vuelve a recurrir a una idea que en principio nos podría parecer bastante alocada (lo que recuerda al planteamiento de La era de la supernova) para desarrollar una trama plagada de propuestas e ideas con una lectura muy actual, aunque al final su originalidad palidezca ante obras más grandiosas del autor como su aclamada trilogía.
En Sobre hormigas y dinosaurios viajamos hasta el Cretácico donde el autor chino elige a dos criaturas tan diferentes como reconocibles para construir una fábula de tono ligero sobre el auge y caída de las civilizaciones. Casi por casualidad los grandes dinosaurios y las pequeñas hormigas empiezan a desarrollar una relación simbiótica que permitirá que ambas especies puedan avanzar hasta construir sus propias civilizaciones globales. Lo que empieza como una forma de sanidad dental para unos y como forma de conseguir recursos alimenticios para otros llevará a dinosaurios y hormigas a convertirse en grandes y refinadas culturas capaces de logros asombrosos pero también de terribles enfrentamientos.
