SINOPSIS: La guerra puede ser un infierno, pero
para Monza Murcatto, la Serpiente de Talins, mercenaria a sueldo del duque Orso,
también es una forma excelente de hacer dinero. Sus victorias la han hecho muy
popular —quizá demasiado para el gusto de Orso. Traicionada y dada por muerta,
la recompensa de Murcatto es un cuerpo desfigurado y una sed de venganza que no
se detendrá ante nada.
Sus aliados son el borracho menos fiable de Styria,
el envenenador más traicionero de Styria, un asesino en serie obsesionado con
los números y un bárbaro que quiere enderezar su vida… Entre sus enemigos están
los más poderosos del país, y eso antes de que el duque Orso envíe al hombre más
peligroso para acabar con ella.
RESEÑA: Si hay algo que me gusta especialmente de
Joe Abercrombie es que va siempre al corazón de las historias, sin andarse por
las ramas y sin excesivos adornos. El ejemplo perfecto lo tenemos en La mejor
venganza, su cuarta novela tras la excelente trilogía La Primera Ley, donde la
trama es maravillosamente sencilla: una mercenaria que es traicionada por el
mismo noble por el que ha luchado durante los últimos años y que después de ser
dada por muerta regresa para vengarse de las siete personas que la traicionaron
a ella y su hermano. Muchos son los que han calificado a Abercombie como el
“Tarantino de la literatura fantástica”, y desde luego La mejor venganza es su
Kill Bill novelístico.
La gran protagonista de la acción es Monza Murcatto,
la Serpiente de Talins. Una mujer de armas tomar que pierde en un momento (eso
sí, como no podía ser de otra manera en una novela de Abercrombie, un momento
brutal) todo lo que ha logrado en la vida y todo lo que le importa, y desde
entonces encamina sus pasos a cobrarse la venganza que se merece. Monza es un
personaje con el que empatizas rápidamente porque Abercrombie narra a la
perfección su destrucción física y mental, y el lector siente las mismas ansias
de venganza que ella. Aunque conforme avance la historia vayamos descubriendo
que la venganza no sirve para otra cosa que llenarse las manos de más sangre,
muchas veces de inocentes.

Además de Monza todo el elenco de personajes
secundario es sencillamente genial, encontrándonos con seres complejos y creíbles
llenos de deseos encontrados, desde los enemigos con los que intenta acabar
Monza sin ningún tipo de remordimiento (en especial el despiadado y pragmático
duque Orso), hasta todos aquellos que la Serpiente de Talins reúne a su
alrededor para cobrarse venganza. De estos últimos merece la pena destacar
algunos viejos conocidos de novelas anteriores como son el norteño Caul
Escalofrios (bastante fuera de lugar lejos de su hogar e intentando convertirse
en un “buen hombre”, algo muy difícil para alguien con tanta sangre en las
manos), Shylo Vitari (la antigua ayudante del inquisidor Glokta que aún hace
gala de la mordacidad y la facilidad para la brutalidad que todos recordamos) o
el grandísimo Nicomo Cosca (el borracho mercenario experto en sobrevivir como y
a quien sea, desleal, engañoso y siempre buscando el último trago).
La ambientación de la novela nos permite disfrutar
de primera mano de un nuevo rincón del Círculo del Mundo que no habíamos visto
hasta ahora: Styria, en las Mil Islas, un lugar con un evidente aire al
renacimiento italiano de lo más conseguido. Sus ciudades llenas de mercaderes,
espadachines y prostitutas, de nobles en guerra interminable entre ellos para
hacerse con la corona del país, mercenarios de intereses cambiantes, traiciones
inesperadas y venenos abundantes son muy parecidos a lo que debió ser el día a
día de la Italia de Nicolás Maquiavelo.
El libro se encuentra dividido con un equilibrio
salomónico en siete capítulos, correspondientes a los siete personajes de los
que Monza quiere vengarse. En cada uno de ellos conoceremos una ciudad
diferente de Styria, con sus propias particularidades y formas de vida a las
que Abercrombie les saca
muy buen provecho (como es el caso de las lujosas
mansiones de prostitutas de Sipani o el asedio de Visserine). Las escenas de
acción vuelven a estar magníficamente narradas y los diálogos nos dejan más de
una cita memorable, todo ello trufado del humor negro tan habitual de Joe
Abercrombie que hace que hasta el momento más cruel y sangriento acabe teñido
del particular punto de vista del escritor inglés que nos hace imposible evitar
esbozar una sonrisa.
Como ya es norma en todas las novelas de
Abercrombie el ritmo es imparable sin apenas momentos de respiro y una voz
narrativa absolutamente absorbente, con lo que las casi 900 páginas se devoran
sin apenas darse uno cuenta. Además el escritor inglés sigue sorprendiendo en
los momentos más inesperados con giros de guion que nunca llegan a chirriar en
la bien ensamblada trama. La cara desencajada de asombro del lector está más
que asegurada en diversos momentos de la narración.
La mejor venganza se convierte en otra gran novela
de Abercrombie, quizá no a la altura de la trilogía La Primera Ley o de Los
Héroes, pero aun así es una lectura de lo más entretenida y recomendable con grandes
momentos de acción y brutalidad, mezcladas con el humor negro del que tan bien
sabe aprovecharse siempre Joe Abercrombie que nos deja una historia de venganza
de la que muy pocos saldrán intactos.
VALORACIÓN 8/10
FICHA
La mejor venganza
Joe Abercrombie
Runas
Traducción de Javier Martín Lalanda
Tapa dura sin sobrecubierta, 928 páginas
13,77 euros
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