En ningún sitio se está mejor que en el hogar, se dice. En el segundo episodio de Juego de tronos hemos tenido una buena ración de retornos a casa (unos más sorprendentes que otros, ¿verdad?), y eso que en los Siete Reinos el hogar es uno de los lugares más peligrosos ya que es donde se suelen reunir todos los enemigos de los protagonistas. Sin embargo parece que son muchos los personajes con cuentas pendientes en casa, y sin duda el primero que nos viene a todos a la mente es el renacido Jon Nieve.
¿Cómo reaccionarán sus hermanos de la Guardia de la Noche al verlo de nuevo vivo? ¿La traición habrá cambiado para siempre la forma de ver la vida de Nieve? ¿Vuelve con ganas de venganza? ¿Cuál será su papel en el convulso momento que vive al Norte? Preguntas que nos prometen muchas emociones fuertes para los próximos capítulos.
Por lo pronto este segundo episodio demuestra que ir por libre ayuda a Juego de tronos a seguir manteniendo un buen ritmo narrativo y todas las tramas se están desarrollando con un interés mucho mayor debido al hecho de que ahora no sabemos por donde van a salir los guionistas... pero eso no quita que en algunos puntos Benioff, Weiss y compañía siguen pecando de un efectismo simplón que trata de sorprender al público acumulando en rápida sucesión un cadáver tras otro.
¿Cómo reaccionarán sus hermanos de la Guardia de la Noche al verlo de nuevo vivo? ¿La traición habrá cambiado para siempre la forma de ver la vida de Nieve? ¿Vuelve con ganas de venganza? ¿Cuál será su papel en el convulso momento que vive al Norte? Preguntas que nos prometen muchas emociones fuertes para los próximos capítulos.
Por lo pronto este segundo episodio demuestra que ir por libre ayuda a Juego de tronos a seguir manteniendo un buen ritmo narrativo y todas las tramas se están desarrollando con un interés mucho mayor debido al hecho de que ahora no sabemos por donde van a salir los guionistas... pero eso no quita que en algunos puntos Benioff, Weiss y compañía siguen pecando de un efectismo simplón que trata de sorprender al público acumulando en rápida sucesión un cadáver tras otro.
LA BRAN-CUEVA. ¡Brandon Stark ha vuelto! Ya sabíamos que después de una temporada completa perdido en el limbo el pequeño niño tullido de Invernalia volvía a Juego de tronos... aunque ahora es casi más alto que Hodor y nos lo encontramos de pie. Esto último forma parte de su entrenamiento como verdevidente, y no cabe duda de que es un acierto mostrar tanto al Cuervo de Tres Ojos (sustituido ahora por un más que imponente Max von Sydow) como Bran formando parte del mismo pasado del que son testigos. Sin embargo, desde el principio ya nos dejan bien claro que son solo meros observadores que no tiene capacidad de intervenir en lo que ocurrió.






