miércoles, 24 de agosto de 2016

Mapas de lugares que nunca existieron (6): Malaz

El asombroso universo creado a cuatro manos por los escritores Steven Erikson e Ian C. Esslemont deslumbra no solo por la gran cantidad de personajes y las numerosas tramas épicas que desarrolla en su dieciséis novelas principales (sin contar las dos trilogías precuelas en que ambos se encuentran embarcados actualmente), si no por el descomunal tamaño del mundo donde transcurre. Los dos osados canadienses que parieron este complejo mundo durante sus partidas de rol tuvieron muy claro desde el principio que Malaz no se ceñiría a los convencionalismos y las restricciones, y que su historia sería grandiosa tanto por su enrevesada trama como por el amplio mundo donde se desarrollaría.
Esta decisión fue consecuencia misma de la forma en que nació el universo malazano. Como ya expliqué a la hora de hablar del origen de Malaz, todo empezó como partidas de rol entre dos jóvenes amigos universitarios en 1981. Steven Erikson e Ian C. Esslemont empezaron a desarrollar y consolidar su propio mundo para jugar partidas más satisfactorias, y para 1987 el universo de Malaz ya había sobrepasado con creces los límites del juego de rol. Erikson y Esslemont habían desarrollado junto un complejo y rico mundo, y los dos amigos sentían que podían escribir una historia de ficción tomándolo como base. Steven Erikson habla así de esta idea en el prólogo revisado de Los jardines de la Luna:
[...] los dos conservamos las notas de nuestro mundo inventado, construido durantes horas y horas de juego. Teníamos una historia tremenda preparada, material suficiente para veinte novelas y el doble de películas. [...] El mundo malazano estaba ahí, en cientos de mapas dibujados a mano, en páginas y más páginas de apuntes, en hojas de personaje tipo GURPS, en planos de construcción de edificios, bocetos y todo lo que se te ocurra.

Por lo tanto, cuando Malaz dio el atrevido salto de partidas de rol a las páginas de una novela llegó acompañado de gran cantidad de material cartográfico (tanto de las grandes masas continentales hasta planos más detallados de lugares concretos o ciudades) que servían como telón de fondo de la historia. Como curiosidad se puede señalar que el mundo donde transcurren las novelas de las sagas de Erikson y Esslemont sigue sin tener un nombre oficial, aunque el primero de los autores lo llamó en cierta ocasión, de forma jocosa, Wu y desde entonces el nombre ha calado entre los seguidores como una forma rápida de referirse al mismo.
Otro detalle destacable es que en el Libro de los Caídos Steven Erikson (y también en Malaz, el Imperio de Ian C. Esslemont) optan por mostrar al lector poco a poco la geografía  de su mundo. De hecho todavía no tenemos ningún mapa oficial completo y aunque Erikson ha señalado en diversas ocasiones que su intención es que este aparezca en una futura Enciclopedia de Malaz, por ahora sigue siendo un proyecto futuro (aunque el autor canadiense ha confirmado a los seguidores de la saga que existen bocetos de dicho mapa). Por lo tanto, han tenido que ser los lectores los que han tratado de encajar las distintas piezas que nos han sido mostradas por Erikson y Esslemont para tratar de montar un mapa global... pero de eso hablaré al final.

Para aligerar su extensión en este post solo incluiré los mapas que acompañan la principal saga malazana, es decir las diez novelas del Libro de los Caídos de Steven Erikson.  El despiadado inicio de la saga de Erikson no transcurre en el corazón del poderoso Imperio de Malaz creado por Kellanved, si no en un lejano continente donde las fuerzas imperiales se hallan empantanadas en una larga campaña de conquista. Es decir que Los jardines de la Luna nos arrastra hasta la frontera misma del Imperio para meternos de lleno en la compleja campaña de conquista malazana en Genabackis; precisamente es el mapa de esta campaña el que nos muestra la novela.  La guerra se está desarrollando en la parte norte del continente y solo vemos esta sección en el mapa, donde podemos observar las numerosas Ciudades Libres conquistadas, las pocas que continúan resistiendo con la ayuda de los tiste andii y la Guardia Carmesí, las zonas de ocupación del Imperio de Malaz, y las numerosas batallas que ha visto esta guerra hasta el año 1160 del Sueño del Ascua (la novela transcurre entre el 1161 y 1163).


El principal objetivo de la conquista malazana está en el corazón de este continente y es allí donde se centra gran parte de la trama de Los jardines de la Luna: concretamente en las orillas del Lago Azur donde se alza la asombrosa Darujhistan, la ciudad del fuego azul. Es en esta rica ciudad de comerciantes donde se acaban cruzando los caminos de los numerosos personajes de la novela, y Steven Erikson incluye un detallado plano de la misma donde podemos localizar casi todos los lugares mencionados en la narración.





La segunda novela de la saga, Las puertas de la Casa de la Muerte, marca la norma en la enrevesada forma de contar su historia que tiene Steven Erikson: con un cambio completo de localización y una renovación casi total del dramatis personae. En el tema que nos interesa podemos añadir a la cartografía malazana el mapa de la parte oriental del subcontinente (como lo define Erikson) de Siete Ciudades, una de las conquistas más inestables del Imperio creado por Kellanved. Bajo el nuevo gobierno de la Emperatriz Laseen, Siete Ciudades es un polvorín preparado para estallar y convertirse de nuevo en un escenario bélico para los malazanos.  El mapa solo nos muestra la parte oriental del continente, donde se encuentran la Siete Ciudades sagradas que le dan nombre y que es la zona conquistada por Malaz. El extremo occidental está ocupado principalmente por el gigantesco desierto del Jagh Odhan pero también por reinos independientes de Malaz como Nemil o Perish.


La parte oriental de Siete Ciudades podemos verla en más detalle en los dos mapas que acompañan esta segunda novela (y que en mi opinión representan uno de los mayores spoilers de la saga al mostrarnos al completo la ruta de la Cadena de Perros).


En Memorias del hielo, la tercera novela de la saga y probablemente una de las mejores del Libro de los Caídos, Erikson nos lleva de vuelta a Genabackis. La novela incluye una vez más el mapa del continente ocupado, con la única diferencia de que en esta versión podemos ver como se ha extendido la nueva amenaza del Dominio Painita. Este aparece representado al sureste de Darujhistan como una mancha de un color más oscuro.


La Guerra Painita a la que asisitimos en este tercer volumen tiene su punto de inflexión en el asedio de Capustan (al norte del avance del Dominio Painita), sin duda una de las batallas más épicas de la saga con la desesperada resistencia de la ciudad contra las brutales hordas del Vidente Painita. Debido al gran peso de esta batalla, al que se le dedican numerosos capítulos, en la novela tenemos un detallado plano de Capustan para complementar la lectura.



En La Casa de Cadenas la trama se encuentra dividida entre dos continentes y dos cronologías diferentes. La cuarta novela malazana arranca con un flashback que nos lleva unos cuantos años antes de los sucesos de Los jardines de la Luna al noroeste de Genabackis, para conocer los orígenes de uno de los personajes más carismáticos creados por Erikson. Podemos ver con más detalle este zona concreta del continente en uno de los nuevos mapas, que nos lo muestra en la época posterior a la conquista malazana.





El resto de la novela transcurre de nuevo en Siete Ciudades, donde gran parte de la trama está situada en el corazón del desierto de Raraku. Concretamente en el oasis de Pan'Arak, donde se refugia el ejército de los rebeldes y que podemos ver con detalle en un nuevo mapa.




Curiosamente aunque en La Casa de Cadenas solo hay un puñado de páginas que transcurren en otro continente más, la novela aprovecha para mostrarnos por primera vez la geografía de este. Se trata nada menos que del mismísimo corazón del Imperio y una de las primeras conquistas de Kellanved: el continente de Quon Tali. Sin embargo el mapa es bastante genérico, y solo detalla un puñado de ciudades importantes y apenas menciona el nombre de los accidentes geográficos más destacables. Por contra podemos ver por vez primera la localización concreta del origen del gigantesco imperio: la pequeña Isla de Malaz, al sureste de la masa continental de Quon Tali.


Tuvimos que esperar hasta la publicación de Mareas de medianoche, quinto libro de la saga, para que nuestro conocimiento geográfico del mundo malazano se ampliara todavía más. Y es que, con otro giro inesperado típico de esta enrevesada saga, Steven Erikson nos arrastra hasta un nuevo continente para contarnos unos sucesos que ocurren antes de todo lo que hemos leído hasta el momento. Así conocemos el reino de Letheras, siempre en expansión, y las tierras de los tiste edur con las que tienen frontera por el norte. Una vez más la novela nos pone los dientes largos porque solo nos muestra un fragmento, el noroccidental, de un gigantesco continente.



También podemos ver el plano de la capital del reino humano, Letheras, aunque en esta ocasión no es un mapa completo de la gran ciudad sino solo de su parte central.




En Los Cazahuesos la acción vuelve a centrarse en la rebelión de Siete Ciudades, y además del mapa que ya conocemos de dicho continente la novela incluye dos añadiduras más a nuestra particular cartografía fantástica: una mapa más detallado de la parte sur de Quon Tali (donde en esta ocasión si que podemos ver por fin todos sus accidentes geográficos y sus numerosas ciudades) y un plano detallado de la ciudad origen del Imperio, la célebre ciudad de Malaz.





El séptimo libro de la saga es La tempestad del segador (el último traducido al español por La Factoría cuando se canceló la saga) nos lleva de vuelta a Lether, y el mapa que lo acompaña expande por fin nuestro conocimiento geográfico de este lejano continente, mostrándonos muchos de los reinos y regiones conquistados por Lether. Aún así, seguimos sin poder verlo completo, por lo que una parte del norte y todo el extremo oriental permanece desconocido.



En Doblan por los Mastines la acción nos lleva de vuelta a Genabackis (¿os acordáis? ¿el continente dónde empezó todo hace ya siete novelas?) y tenemos de nuevo el plano de la bella Darujhistan. Lo único nuevo que añade a la geografía malazana la octava entrega es un detallado mapa de la bahía de Coral, con la ciudad de Coral Negro en la costa oriental de Genabackis, que Anomander Rake y los tiste andii han convertido en su nuevo hogar.


Dust of dreams, novena entrega, está también ambientada en Lether y no nos muestra nada nuevo ya que viene acompañada del mismo mapa del continente que vimos en La tempestad del segador. Como recordaréis en este no se veía el extremo oriental de dicho continente, y para desvelar este enigma geográfico tuvimos que esperar hasta al último volumen del Libro de los Caídos. En el libro que concluye la saga titulado The Crippled God tenemos el mapa de Kolanse, la parte más oriental de Lether... y aún así nos deja de por medio un extenso vacío del que no sabemos nada.



Como he comentado al comienzo del post todavía no existe ningún mapa 'oficial' completo del amplio mundo malazano, pero los lectores han ido juntando las piezas ofrecidas tanto por Steven Erikson en las diez entregas del Libro de los Caídos e Ian C. Esslemont en sus seis novelas de Malaz: El Imperio para crear su propia versión.  Gracias a los mapas que acompañan las novelas de Esslemont podemos completar la parte sur del continente de Genabackis, o conocer la geografía de otros continentes que en las novelas de Erikson solo se citan de pasada como el peligroso Assail, Korelri o Jacuruku. Sin embargo, otros lugares continúan siendo puramente conjeturales (como toda la parte oriental de Siete Ciudades). Tomando todos estos mapas y pistas en el foro Malazan Empire hay un hilo dedicado al tema, y en él podemos ver con una serie de mapas globales realizados por el forero D'rek, y podemos ver la última versión revisada del mapa en el blog The Wertzone, que os dejo a continuación.


También podemos ver sobre este mapa los límites del Imperio de Malaz en el año 1160 del Sueño de Ascua (con la única salvedad de que los malazanos todavía continúan teniendo fuerzas militares en las tierras insulares del noreste de Korelri).


¿Qué os parece la cartografía malazana?
También en FACEBOOK y TWITTER

8 comentarios:

  1. Magnifica entrada!. Esperemos que alguna editorial se ponga manos a la obra y saque el resto de libros en español, ya que somos muchos los que seguimos esta saga y estamos hambrientos de buenas historias como las que escriben estos increibles autores.

    ResponderEliminar
  2. Cada mapa me recuerda las fantásticas historias que nos relata Erikson.Muchas gracias por la entrada, por todas,pero especialmente las relacionadas con Malaz.

    ResponderEliminar
  3. Muy buena entrada. A ver cuando tenemos la finalización de la saga. Ya voy por la tercera re lectura delo publicado hasta ahora.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, ojalá pronto los malazanos tengamos la alegría que nos merecemos con la reanudación de la saga

      Eliminar
  4. Es una pena que esta saga caiga en el olvido

    ResponderEliminar
  5. Con esta entrada me acabas de llenar una pared de mi cuarto de mapas. Muchas gracias por el duro trabajo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, me alegro de que te haya gustado. A ver si Erikson y Esslemont se animan de una vez con la enciclopedia malazana y nos traen estos mapas con muchos más detalles, sería una maravilla :)

      Eliminar
    2. La enciclopedia tiene pinta de ir para largo. Les queda demasiado por escribir como para ser algo que salga pronto a la luz. Aunque siempre nos quedará la esperanza ^^

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...