No es algo habitual que un escritor sea capaz de sorprender con
una serie de sagas fantásticas paralelas, desarrollando en cada una de ellas
mundos y tramas originales que despierten el asombro del lector en cada página
. Claro que cada norma tiene su excepción, y en el mundo de la literatura fantástica actual esa excepción se llama
Brandon Sanderson. El escritor de Nebraska lleva desde hace más de una década embarcado en la misión de dejarnos patidifusos con su asombroso
Cosmere, un universo compartido por varias de sus sagas más conocidas y que no deja de crecer. Sin duda uno de los más espectaculares y asomobrosos es el de
Nacidos de la Bruma, que encuadra hasta ahora un total de
seis novelas, y que la próxima semana
Nova empezará a editar en formato tapa dura con sobrecubierta y en edición revisada.
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| Nacidos de la Bruma, por Marc Simonetti. |
Reconozco que guardo un especial cariño por la trilogía alomántica original ya que es lo primero que leí del autor de Nebraska (de hecho, si miráis la reseña que inauguró la andadura del blog es la de El Imperio Final), y como no puede ser de otra manera quedé completamente prendado de este mundo de brumas y magia desde el principio. Las tres primeras novelas ambientadas en Scadrial (El Imperio Final, El Pozo de la Ascensión y El Héroe de las Eras) forman un asombroso tríptico, repleto de aventuras, emociones y acción, además de presentar perfectamente al lector los principales puntos fuertes de la escritura de Brandon Sanderson. De hecho, yo lo recomendaría como primera lectura (antes incluso que el fundacional Elantris) ya que puede servir sin problemas de puerta de entrada al amplio universo compartido del Cosmere.
Para aquellos que todavía no habéis leído nada de Brandon Sanderson o que todavía no habéis comenzado esta asombrosa saga os dejo unos breves apuntes sobre los principales puntos a destacar de la trilogía original.
AMBIENTACIÓN – El mundo donde transcurre la saga de Nacidos de la Bruma se llama Scadrial y llama la atención del lector desde el principio por sus particulares características geológicas, climáticas, biológicas y sociales. El Imperio Final domina sobre un mundo donde siete gigantescos volcanes (los llamados Montes de Ceniza) se hallan siempre en actividad, expulsando continuamente grandes columnas de humo y ceniza a la atmósfera.