¿Pero no estaban extingidos todos los Lasat de la galaxia? (Bueno, todos menos el gruñón de Zeb Orrelios). Eso es lo que creíamos todos, hasta el propio Zeb, pero en Legends of the Lasat (Leyendas de los Lasat) hemos descubierto que el 'trabajo' del agente Kallus y el Imperio Galáctico en Lasan no fue tan efectivo como pensaban. El decimotercer capítulo se inicia con nuestro grupo de rebeldes que ha recibido el soplo de la llegada de unos refugiados perseguidos por el Imperio. Su intención es salvarlos, pero cuando llegan ya han sido rodeados por los stormtroopers.
Es entonces cuando salta la sorpresa: los dos refugiados son Lasat. Zeb se lanza en defensa de sus compatriotas, al tiempo que descubrimos quién es la fuente de información de Ezra. Así es como volvemos a encontrarnos con el incorregible Hondo Ohnaka, que una vez más busca su propio beneficio (y aporta el personaje cómico de rigor).
Es entonces cuando salta la sorpresa: los dos refugiados son Lasat. Zeb se lanza en defensa de sus compatriotas, al tiempo que descubrimos quién es la fuente de información de Ezra. Así es como volvemos a encontrarnos con el incorregible Hondo Ohnaka, que una vez más busca su propio beneficio (y aporta el personaje cómico de rigor).


