domingo, 22 de noviembre de 2015

Malaz: génesis e historia del universo de Steven Erikson e Ian C. Esslemont (2)

La primera parte de este ensayo sobre la historia de la creación y desarrollo del universo literario de Malaz terminaba con la serie de rechazos acumulados por los jóvenes amigos Steven Erikson e Ian C. Esslemont. Juntos habían desarrollado el guión de una película fantástica ambientada en Darujhistan (la ciudad del fuego azul), mientras que el segundo había escrito las dos primeras novelas de lo que mucho más adelante se convertiría en su saga El Imperio. Sin embargo, todas estas tempranas manifestaciones del universo de Malaz habían sido rechazadas por editores y productores cortos de miras.
Pero si Erikson y Esslemont tenían algo que demostrar al mundo es que su ambición no podía ser cortada en seco por las concepciones imperantes, asentadas en la mediocridad y lo que "está de moda". En palabras de Erikson:
La ambición nunca desparace. Puede marcharse a regañadientes, protestando y arrastrando los pies, solo para colarse en otro sitio, normalmente en el siguiente proyecto. No acepta un 'no' como respuesta.
Por esa razón el mundo de Malaz siguió rondando sobre los dos escritores canadienses. A finales de la década de 1980 Steven Erikson había decidio utilizar el descartado guión centrado en Darujhistan para ampliarlo y convertirlo en una novela de fantasía épica: Los jardines de la Luna. En ella, la historia original protagonizada por los parroquianos de la Taberna del Fénix era solo una pequeña parte dentro de la enrevesada y compleja trama que se desarrollaba ante el lector. Decenas de personajes y otras tantas facciones políticas y militares se enfrentan en la lucha de poderes que se desarrolla en el continente de Genabackis, donde la conquista malazana encuentra su último punto de resistencia en la espectacular ciudad de Darujhistan. A esto hay que añadir un complejo sistema de magia, que apenas se explica y que por momentos parece sobreentenderse que el lector ya debería conocer.
Y que si hay algo que ya caracterizaba la visión de la fantasía de Erikson es su decisión de que no había que darle todo mascado al lector. Los jardines de la Luna esta construida sobre esta honrada (pero también osada) forma de pensar que dominará toda la saga del canadiense. Muchos son los que han descrito el inicio del Libro de los Caídos como saltar con paracaídas en mitad de un conflicto. Yo me quedo con la manera de describirlo del propio Erikson:
la primera novela empieza a mitad de lo que parece un maratón; o te lanzas a correr y te mantienes en pie hasta el final, o estás fuera.
Sin duda la novela no hace ninguna concesión al lector y todo el mundo suele coincidir en que es la lectura más dificil de la saga. Quizá esto ayude a explicar que Erikson tampoco fuera capaz de vender, en 1991, su recién finalizada novela. Una vez más los editores, sobrepasado por una historia demasiado original en planteamiento y desarrollo, rechazaron publicar el primer volumen del universo malazano.

Durante un tiempo, este rechazo pareció significar un punto y final para la creatividad de Steven Erikson e Ian C. Esslemont. Ambos dirigieron sus esfuerzos hacia otros rumbos vitales:  estudiaron, dieron clase, trabajaron en diversos lugares del mundo y formaron sus propias familias. El mundo de Malaz durmió el sueño de las historias no contadas, hasta que la tenacidad de Erikson volvió a resurgir.
En 1998 el autor canadiense publicó, usando su verdadero nombre (Steve Lundin), una obra muy alejada de la fantasía épica: This river awakens, una novela de aprendizaje protagonizada por un joven y sus amigos que descubren por casualidad un cadáver flotando en el rio de su pequeño pueblo. Con este acercamiento más tradicional y mainstream Erikson logró el suficiente éxito (pequeño, pero éxito) como para atraer la atención y lograr un agente.
Y entonces, el sueño de ver publicado el Libro de los Caídos (formado entonces por un único libro), volvió a resurgir. Su nuevo agente se lanzó a vender Los jardines de la Luna en Reino Únido, donde las editoriales Bantam Press y Gollancz (ávidas por encontrar al nuevo Robert Jordan) se enfrentaron por conseguir el manuscrito que había descansado en el olvido de un cajón durante siete años. Gracias a esta enconada lucha Erikson logró cobrar un espectacular adelanto de 675.000 libras (más de 700.000 euros para la época) de Bantam Press por el libro y sus posibles sucuelas.
La edición original de Los jardines de la Luna se puso a la venta en 1999 en Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda usando por primera vez el autor el nuevo seudónimo que le haría célebre. La obra generó opiniones muy diversas entre la crítica, elogiando algunos la valentía del autor con una propuesta tan arriesgada, mientras que la mayoria de los lectores no fueron tan generosos. Aunque el libro se vendió bien y fue nominado al World Fantasy Award no pareció justificar el increible desembolso que Bantam había realizado por la saga.
Mientras tanto Steven Erikson estaba concentrado en el proceso de escritura del siguiente libro. Había empezado el segundo tomo que por entonces tenía el título provisional de Memorias del hielo, que era una secuela directa de Los jardines de la Luna con los mismos personajes y una trama que se inciaba solo unos meses después. Sin embargo, una vez más las circunstancias se iban aliar para poner en peligro Malaz.
Cuando Erikson llevaba escrita casi la mitad de la novela, y sin copia de seguridad, su ordenador sufrió un terrible colapso que hizo que más de 100.000 palabras se esfumaran de su disco duro sin dejar rastro. El trabajo de meses se había perdido cuando parecía que todo iba viento en popa, y se convirtió en un golpe muy duro para Erikson.
Incapaz de ponerse a escribir de nuevo todo lo que había perdido, el canadiense tomó una decisión radical: tomaría una trama que había mantenido en reserva mientras escribía la primera versión de Memorias del hielo y desarrollaría un segundo libro que estaría ambientado en un nuevo continente, con una gran mayoría de nuevos personajes y nuevos arcos argumentales. Una propuesta tan osada y arriesgada como el primer volumen del Libro de los Caídos, pero como bien sabemos la ambición es la marca de fábrica de Erikson.
Las puertas de la Casa de la Muerte fue el libro que el canadiense entregó a sus desconcertados editores como segunda parte de su saga. La novela se publicó en septiembre de 2000 y demostró que el canadiense había escrito una continuación que añadía más profundidad el complejo mundo de Malaz, mucho más oscura y humana que la primera parte. El heroismo y la épica de Malaz se desatan en este segundo volumen en grandes proporciones: el sangriento Torbellino y la retirada del Séptimo Ejército Malazano (la Cadena de Perros) llevan al lector hacia una de las más emotivas conclusiones escritas por Erikson. El canadiense logra una trama mucho más redonda que la descontrolada de Los jardines de la Luna, además de dejar clara otra seña de identidad de la saga: cada libro tendría su propia trama individual, inserta en un argumento mucho mayor, pero que se puede disfrutar de manera independiente.
La mejor recepción de esta continuación convenció a Erikson para reescribir el libro perdido, Memorias del hielo, que retoma la trama de Genabackis. La novela se publicó en enero de 2001 en Reino Unido, y nos presenta una dinámica trama donde Erikson demuestra que domina a la maravilla la acción al tiempo que aborda cuestiones tan profundas como la moralidad o la culpa en un conflicto contra un despiadado enemigo carente de humanidad. Memorias del hielo es sin duda una de las mejores obras del canadiense.
El universo malazano continuó su expansión en 2002 con La Casa de Cadenas y en 2004 con Mareas de medianoche, demostrando Erikson con cada una de ellas que no es un escritor convencional: el cuarto libro nos hace retroceder a unos cuantos años antes de Los jardines de la Luna para contarnos la historia de uno de los personajes secundarios de La puertas de la Casa de la Muerte, mientras que el quinto directamente nos lleva a un nuevo continente y un nuevo y apasionante arco argumental que parece desconectado de todo lo narrado anteriormente. Y digo 'parece', porque solo hay que estar atento a los detalles para comprender lo bien atada que tiene toda su saga Erikson.






















Hay que señalar que con cada nuevo libro la saga había ido ganando cada vez más seguidores entre los aficionados a la fantasía a pesar de que hasta entonces solo había sido publicada en Reino Unido y otros paises angloparlantes como Canadá, Nueva Zelanda o Australia. Precisamente el éxito de la saga hizo que en 2004 la gran editorial de fantasía por excelencia, Tor Editorial, se decidiera por fin a publicar Malaz, el Libro de los Caídos en el gran mercado norteamericano. Desde entonces, y a razón de un libro por año, Malaz iría conquistando a los lectores de Estados Unidos

Es 2004 la fecha que marca el despegue definitivo del universo malazano, como prueba el hecho de que después de 20 años Ian C. Esslemont recuperara sus dos olvidads novelas de Malaz el Imperio para el mercado editorial. La noche de los cuchillos (2004) y El retorno de la Guardia Carmesí (2007), convenientemente revisadas y reescritos para encajar con las nuevas novelas de Erikson, fueron lanzadas como saga de lectura independiente, pero interconectada con el Libro de los Caídos.
Tampoco se puede dejar de mencionar Las historias de Bauchelian y Korbal Espita, una serie de cinco novelas cortas escritas por Erikson entre 2002 y 2012. Todavía inéditas en español, estas historias tienen por protagonistas a un par de siniestros hechiceros que aparecen brevemente en el Libro de los Caídos y que entrecruzan sus tramas con la principal de la saga de Erikson.
Gracias a todas estas historias, el éxito de Malaz ha sido imparable. El Libro de los Caídos terminó su publicación en 2011 con el décimo volumen de la saga, The Crippled God, mientras que el Imperio se cerró con el sexto libro,  Assail, en 2014. A día de hoy este universo literario sigue creciendo: Erikson está embarcado actualmente en la Trilogía de Kharkanas (centrada en la historia de los tiste andi milenios antes del comienzo del Libro de los Caídos), mientras que Esslemont empezará a contar como Kellanved y Danzante forjaron juntos el Imperio de Malaz en 2016 con Dancer's Lament, primera parte de la trilogía Path to Ascendancy. Sin duda, queda Malaz para rato.
El gigantesco y enrevesado universo malazano demostró que la fantasía actual está ávido de mundos complejos, donde se exige un lector activo para ir montando poco a poco las piezas de un puzle de proporciones ciclópeas; eso sin olvidar las grandes dosis de acción, épicas, aventuras y humor que tanto Erikson como Esslemont proporcionan en sus sagas. Los dos amigos canadienses, con trabajo y perseverancia durante muchos años, demostraron que la ambición es un poderoso aliado para los que escriben y algo valorado por los lectores.




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4 comentarios:

  1. "La primera novela empieza a mitad de lo que parece un maratón; o te lanzas a correr y te mantienes en pie hasta el final, o estás fuera."

    Eso me trae a la mente aquella escena de el Archivo de las Tormentas (¡¡¡SPOILER!!!) cuando Dalinar empieza una de sus visiones chapoteando en el Lagopuro rodeado de un pelotón de hombres... y casi de inmediato empieza a jadear por el esfuerzo y a preguntarse ¿en qué época estoy? ¿estamos escapando de algo? ¿estamos persiguiendo a alguien?

    :-)

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  2. esta saga en español es un desastre editorial, primero se publico los jardines de la luna dividida en dos rompiendo por completo el ritmo de la obra. Y actualmente la unica forma de conseguir el primer volumen es desembolsando 26 eurazos en alguna libreria especializada que te lo mande a pedir a la editorial, eso sin mencionar el desorden en el que han sido publicadas. Una pena, porque tienen muy buena pinta, pero 10 novelas a casi 300 euros es un robo por muchas ganas que tenga de leerlas. Espero que la editorial tome nota y vuelva a relanzar la coleccion en formato bolsillo o algo porque para un bolsillo de hoy dia es inaccesible, y mas dificil todavia para alguien que vive en Canarias, donde encontrarlas en cualquier tienda (incluso en el corte ingles) es mision imposible.

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  3. Solo espero q las editoriales noten la NECESIDAD de los fanáticos y lectores de poder leer en español el final de la saga. Es como si en una carrera te detuvieran y no por tu culpa, sin poder llegar al final, y morir con la ilusión de cruzar la meta.

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  4. Me acabo de embarcar en esta fantástica saga de novelas, gracias a que Nova ha decidido reeditar y publicar de nuevo las novelas de Erikson (las inéditas en español incluidas), he descubierto este universo complejo y maravilloso.

    Tengo la esperanza de que en un futuro no muy lejano traduzcan también el resto de novelas de Esslemont y el resto de Erikson para que podamos disfrutar en pleno de estos dos autores y el universo que han creado.

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