viernes, 1 de noviembre de 2013

Reseña: En las montañas de la locura, de H. P. Lovecraft



SINOPSIS: En las montañas de la locura es la memoria en primera persona de un geólogo de la Universidad de Miskatonic sobre una reciente expedición dirigida por él al continente antártico y su trágico final. El profesor superviviente narra cómo se inició la expedición, con aeroplanos y trineos tirados por perros, y cómo en uno de los vuelos de reconocimiento se toparon con una impresionante cordillera, tal vez más elevada que el Himalaya. Un primer grupo llega por tierra a sus estribaciones y acampa al pie de los montes. Las exploraciones de la zona llevan al grupo a descubrir una cueva en cuyo interior encuentran catorce fósiles de una estatura superior a la humana pertenecientes a unos seres totalmente desconocidos para la ciencia: el cuerpo principal del organismo tiene forma de barril, sostenido por una serie de patas, de su extremo superior surge un ramillete de tentáculos y dispone de unas alas membranosas replegadas a ambos costados. Un segundo grupo, con el que viaja el narrador, pierde, tras estas intrigantes informaciones, el contacto por radio con el primero, y se dirigen al lugar en aeroplano. El espectáculo que les espera al llegar es dantesco... Poco después, en una inspección aérea sobre la cordillera harán un descubrimiento histórico y fascinante...

RESEÑA: Solo un autor con la maestría de H. P. Lovecraft podría transformar las tierras áridas y desiertas de la Antártida, un lugar donde apenas existe vida, en un mundo terrorífico poblado de amenazas milenarias para la razón humana. En las montañas de la locura es un viaje que se inicia como una expedición científica pero que poco a poco desciende hasta los miedos más ancestrales e irracionales de la humanidad para demostrar que la ciencia y la razón no son escudo suficiente contra la verdad.
Esta novela corta forma parte de la serie de los mitos de Cthulhu que con tanto esmero y amor por lo terrorífico desarrollaron Lovecraft, Frank Belknap Long, Robert Bloch, August Derleth, Henry Kuttner o Ramsey Campbell entre otros a principios del siglo XX. Todas sus obras giran en torno a la existencia de antiquísimas entidades extraterrestres que hace eones dominaron la Tierra, y que en la actualidad aguardan para recuperar su dominio y acabar con la raza humana. En definitiva estos relatos (y principalmente los escritos por Lovecraft) señalan lo minúscula importancia de la vida humana, su pequeñez frente al terror cósmico que nos domina sin que nosotros lo sepamos. No creo que tenga que destacar lo pesimista y solitario que fue Lovecraft durante toda su vida, solo leyendo los mitos de Cthulhu uno puede intuirlo.
En las montañas de la locura no es una excepción dentro de la producción del maestro de Providence. Lovecraft nos presenta su relato como el verdadero informe sobre una expedición a la Antártida de varios miembros de la Universidad de Miskatonic que concluyó de una forma bastante oscura. Toda la narración está trufada de multitud de datos científicos sobre el Polo Sur, su geografía y geología, así como fechas, latitudes y longitudes, distancias, etc… con los que Lovecraft logra trasladarnos con bastante realismo al punto más remoto del mundo. Algo que merece destacarse, ya que durante toda su vida el autor apenas salió de su Providence natal y lo más lejos que llegó fue hasta Nueva York.
Además de para añadir veracidad al relato, la multitud de datos científicos aportados durante la primera parte de la narración hacen que cuando aparezca el elemento extraño de la historia este resulte aún más llamativo y siniestro. En mitad del “desnudo reino del hielo y la muerte” una parte de la expedición encuentra en una cueva los restos de 14 cuerpos de una especie totalmente desconocida para la ciencia. Estos seres, conocidos entre antiguos cultos descritos en el blasfemo Necronomicon como los Primordiales, vivieron milenios atrás en la Antártida, mucho antes de que el primer antecesor de la raza humana hubiera aparecido sobre la Tierra.
Lovecraft insinúa desde el principio de su relato la posible supervivencia de remotos horrores anteriores al hombre, así que sin necesidad de más datos cuando los científicos de la expedición comandada por Lake aparecen muertos y los cuerpos de los seres desaparecen, la amenaza de los Primordiales pasa a primer plano. A pesar de lo siniestro de la situación el narrador y otro científico deciden investigar las extrañas montañas donde han encontrado los cuerpos de las criaturas desconocidas, unas montañas más altas que el Himalaya y tras la que encuentran una ciclópea ciudad, con una arquitectura totalmente ajena a la humana y que parece abandonada desde hace milenios.
La descripción de la ciudad por parte de Lovecraft es sencillamente magistral, con sus desolados edificios de piedra oscura, de unas dimensiones más que sobrehumanas, y donde flota un ambiente de tumba abandonada donde sin embargo parece aguardar una amenaza sin forma. Conforme se adentran en la ciudad los protagonistas descienden a un oscuro mundo sin rastro de vida, vagando por grandes salones de piedra cubiertos con jeroglíficos que narran la historia de una raza extraterrestre. La misma curiosidad científica de los protagonistas es la que les mueve a descender cada vez más, a pesar de que ambos son conscientes de que cuanto más bajan más cerca están de horrores que no pueden ni imaginar.
En un ‘crescendo’ de pistas siniestras y horrores apenas atisbados el narrador y su acompañante irán descubriendo que no están tan solos como desearían, y que lo creían una raza desaparecida todavía sobrevive en lo más profundo de la ciudad en ruinas, en lucha con los seres informes que ellos mismos crearon para que les sirvieran pero que escaparon a su control.
En las montañas de la locura es posiblemente uno de los mejores relatos escritos por Lovecraft donde quiso homenajear a uno de los escritores que más le influyó, Edgar Allan Poe, y su única novela, La narración de Arthur Gordon Pym, también ambientada en el por entonces desconocido mundo polar. Ambas narraciones comparten el miedo a los descubrimientos horrendos causados por las exploraciones de los lugares más remotos del mundo, sitios de los que es mejor que el hombre se mantenga alejado si no quiere perder la cordura.

6 comentarios:

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  2. Es muy buena reseña, gracias por hacerlas. Dedicar tiempo a leer y a mosrar lo mejor de los mejores autores. Un saludo.

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    1. Gracias, siempre se intenta hacerlo lo mejor posible y que sirva de ayuda para otros lectores :) Saludos!

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